“Ser agradecido es clave fundamental para ser Feliz”.
Buenos Aires tiene un Sueño: Alejandra y Samuel Stamateas en el Centro Asturiano de Buenos Aires.
_¿Qué significa para vos haber participado en “Buenos Aires tiene un sueño”? ¿Cómo surgió tu sueño de hacer esto?
_Mirá surgió porque está dentro de mi corazón, siempre ayudar a que la gente despierte sus sueños. Es como mi propósito, mi significado. No hay nada más lindo que poner un espejo delante de la gente y que la gente descubra la riqueza que tiene. Uno solamente es un mensajero, no es el mensaje. Y la gente se va feliz acá porque se conectó con lo más profundo que tiene, que es su esencia, su espíritu. Nos vamos todos contentos como yo decía por una buena charla, con contenido, con emoción pero con una decisión que va a cambiar nuestra realidad, nuestro mundo. Y si todos lo hacemos vamos a vivir cada vez mejor.
_¿Cómo cambiaste vos tu realidad y tu mundo?
_Yo lo cambio todos los días. Todos los días lo transformo. Todos los días me levanto y le doy Gracias a Dios por el día que voy a vivir: lo celebro por adelantado y cuando termina, procuro que termine. Recuerdo siempre que en una oficina había un cartel que decía: “No te olvides que ayer terminó anoche”. Hoy es hoy. Es único. Entonces lo vivo con nueva fuerza, nueva energía y nuevo propósito.
_Y al empezar cada mañana ¿Cómo empezás?
_Empiezo dándole Gracias a Dios declarando. Declarando que va a ser un día maravilloso porque lo construyo por mi hablar. Nuestras palabras tienen mucho poder. Si yo arranco el día diciendo: “¡Qué día de porquería!” el día va a ser así porque mis palabras lo construyen, mi realidad. Entonces yo comienzo el día dándole Gracias a Dios y declaro que hoy va a ser un día maravilloso, que las cosas me van a salir bien, que si se llega a complicar algo tengo los recursos para hacerlo, le doy gracias. Subo al auto y en el trayecto hasta que llego al colegio cuando comienzo mi primer tarea, ahí vivo dándole gracias por mi familia, por mis hijos. Ser agradecido es clave fundamental para ser feliz, porque cuando vos agradecés, sobretodo en voz alta, no pensarlo, cuando agradecés tu mente se concentra en lo que tenés, no en lo que te falta. El pedigüeño, el que pide, su mente va a lo que no tiene, pero el que agradece su mente va a lo que tiene. Y te vas a descubrir que tenés más fuerza de la que uno cree.
_Y para finalizar te agradecería que nos cuentes ¿Cuáles son los pasos para concretar y hacer real un sueño?, si es que los hay.
_Primero animarse a creer que puedo lograrlo. Animarse, primero yo lo escribiría. Escribiría qué cosas hay en mi corazón. No condicionarlas. No decir: “No, pero ésto no lo puedo hacer”. No. “Me gustaría me gustaría, me gustaría, me gustaría”. Animarse a visualizarlo, a ponerlo en palabras y animarse a creer que tenemos los recursos. Todo. Dijo Walt Disney: “Si lo puedes soñar, lo puedes lograr”. En el sólo hecho que yo lo piense quiere decir que está adentro mío, hay una semilla. Y empezar a construirla diariamente. Pequeños pasos. Pequeños pasos construyen grandes alegrías. Pequeños pasos que conduzcan a nuestros sueños. Y sin darnos cuenta la vida nos va a acercar a la gente correcta, en los momentos correctos, y vamos a estar construyendo. La felicidad nunca es un lugar adonde ir, es un camino para transitar. Entonces la felicidad no es que vos logres un sueño porque ése es el qué, la felicidad es el cómo: lo que te deja el camino mientras llegás a ése sueño.
_¡Muchísimas Gracias!.
_Por favor, gracias a vos.
Y después mis estimados, pude entrevistar a Alejandra Stamateas, sabiendo que brindó una charla como todas las que ella suele dar: con toda la fuerza, la energía, la sabiduría y la motivación (y por qué no la sinceridad además de la astucia y la inteligencia para saber dar en el blanco a algunas cuestiones clave y propias ó específicas de la naturaleza femenina) y mencionando su relación particular y su modo de vincularse con Dios y con Jesús, me encontré detrás de ésa grandeza y de ése coraje, con una mujer que además de ser la desarrolladora de lo que se dió en llamar mujeres fuertes y valientes, conlleva dos valores que si bien me parece han sido importantes en todos los tiempos, son más que imprescindibles en los actuales: la honestidad y la humildad.
_¿Cómo surgió tu sueño de llegar a ser quien sos hoy?
_Uy! Bueno no era claro (para nada claro) yo sabía que había algo que quería cambiar en mí con respecto a ésto de ser mujer, que no me quería conformar con el modelo que yo había visto de lo que era una mujer, sinó que sabía que había un poquito más y entonces me cuestionaba, a veces me peleaba conmigo misma, me peleé con los parámetros culturales, pero no encontraba realidad en la respuesta y empecé a moverme porque para lograr un sueño a veces uno se tiene que mover, (a veces no tenés muy claro dónde pero si vos te quedás sentada quieta, nunca lo vas a lograr). Entonces empecé a moverme, empecé a caminar, soy muy observadora y empecé a observar la vida de muchas mujeres y les veía los rostros cuando hablaba con ellas: veía la angustia que tenían, la tristeza y empecé a enterarme un poquito de la vida de cada una y me dí cuenta que había un mundo que estaba en dolor, que era el mundo de la mujer así como el del hombre también obviamente, pero ése mundo del dolor de la mujer hizo que yo lo que quisiera es ver cómo podíamos dar alguna respuesta. Y entonces empecé así a dar unas respuestas muy pobres al principio, muy simples pero llevándole libertad: de que no tenía por qué vivir así, de que no tenía que ser víctima de ninguna circunstancia, que tenía un poder y una fuerza adentro: que la podía usar. Y entonces empecé a trabajar en éso: cómo hago para que las mujeres se den cuenta de la capacidad interna que tienen y del poder y la fuerza que tienen y éso me fue llevando a conocer cada vez más la vida de las mujeres, mi propia vida y bueno y a salir con ésto que estamos haciendo hoy .
_Dado que decís tener una relación de Amistad con Dios me pregunto y te pregunto: ¿Alejandra vos cómo sabés cuándo Dios está en un sueño ó cuando es un sueño propio (en el sentido de proyecto, claro) cómo discernís éste aspecto? ¿No te parece difícil establecer la diferencia para evitar errar?
_Mirá lo que a vos te gusta con toda tu pasión: ése es el Sueño de Dios. Porque Dios escondió Su Sueño en tu Pasión. Dios no quiere que hagas algo que no te gusta, Dios quiere que hagas lo que te gusta, para éso te puso ésa pasión adentro, por eso vos te entusiasmás con cosas, éso que es tu pasión es el sueño que Dios quiere que logres, que alcances.
_¿Y cuáles son tus próximas metas a alcanzar?
_ Uy! ¡Unas cuantas!: Estamos trabajando en un programa de televisión para la mujer, en un libro de la menopausia y estamos trabajando en muchos viajes para toda Latinoamérica y todo el interior de la Argentina.
_¿Lo más cercano?
_Tengo varios eventos en distintos lugares del Gran Buenos Aires, después de ahí tengo un viaje para Perú, tengo un viaje a Colombia y tengo un viaje en octubre a cuatro provincias argentinas además de una charla en Buenos Aires y tengo que dar la misma charla en ésos cinco lugares (las otras cuatro provincias y Buenos Aires) y estar involucrada en el programa de televisión que es lo que más me entusiasma hoy.
_Finalmente: ¿Qué le aconsejás a todas las Mujeres Fuertes y Valientes que nos están leyendo para lograr sus Sueños?
_Que se muevan, que se muevan, que se saquen todos ésos hábitos negativos de pensar que no pueden, que no lo van a lograr, que son víctimas y empiecen a moverse. A medida que se muevan el camino se va a ir abriendo y todo va a ser más claro y la gente se les va a ir acercando, gente que también tiene el mismo sueño se les va a acercar para juntas cumplirlo.
Alejandra y Samuel: dos caminadores y dos sembradores de esperanza en la construcción diaria de ésa tarea tan propia y tan personal de cada ser humano que en éste caso quizás sea la de estar mejor habiendo obtenido en vez de fracasos: logros, en vez de desesperación: optimismo, en lugar de miedo: audacia, y en lugar de desolación: fé, convicción, certeza en lo bueno, creencia en Dios y Bienestar a través de involucrar a Jesús como parte de nuestras vidas, esperanzas, sueños, anhelos, proyectos y deseos. ¡Muchas Gracias y nos encontramos en la próxima!
