Un tablero en La Plata y otro en Nueva York
Jugar al ajedrez por radio fue fantástico. Fue algo así como jugar ajedrez con un fantasma. Una sensación nueva, desconocida…
Leer másJugar al ajedrez por radio fue fantástico. Fue algo así como jugar ajedrez con un fantasma. Una sensación nueva, desconocida…
Leer más