Tras las lluvias, la Sudestada provocó inconvenientes en varias zonas.
Barrios costeros de la Capital, el conurbano bonaerense y la zona de influencia de La Plata se vieron afectados por intensos vientos del sudeste.
El Centro de Prevención de Crecidas del Servicio de Hidrografía Naval (SHN) había previsto que el río podría crecer 1,90 metros por encima de sus valores de marea habituales.
En el puerto de La Plata, el río superó los 2,75 metros, mientras que en San Fernando la crecida fue superior a los 2,80 metros.
Esta circunstancia provocó que varias calles quedaran anegadas en distintos puntos como Avellaneda, Quilmes, Tigre, Ensenada, mientras que también en la Capital Federal el agua se hizo notar en la zona de bosques de Palermo y en esquinas como en la de Figueroa Alcorta y Dorrego, en una jornada soleada, ventosa y fría.
Incluso el agua llegó hasta la avenida del Libertador, a la altura del Hipódromo de Palermo, en su intersección con Dorrego.
En Quilmes, el agua pudo apreciarse desde la Autopista Buenos Aires-La Plata, mientras que en algunos punto de Ensenada, el agua ingresó en algunas casas en barrios costeros.
En Punta Lara, la sudestada provocó el desborde de arroyos en la zona, sumados a la crecida del Río de la Plata, mientras que unas tres familias tuvieron que ser evacuadas.
Durante la madrugada el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantuvo un alerta por fuertes vientos para el centro y norte de la provincia de Buenos Aires, centro y sur de Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, la Capital Federal, la ciudad de La Plata y la zona del Río de la Plata.
El organismo alertó sobre la posibilidad de que se registraran vientos del sector sur con velocidades estimadas entre 40 y 60 kilómetros por hora, con ráfagas de entre 75 y 90 kilómetros por hora.
En la mañana de este martes, la intensidad de los vientos comenzó a disminuir y el SMN determinó el cese del alerta en la zona de cobertura.
El viento del sector sur provocó un marcado descenso en la temperatura en casi todo el territorio nacional.
En la ciudad de Buenos Aires, las marcas térmicas descendieron más de 20 grados en pocas horas y el invierno volvió a decir presente.
A las 8:00, la sensación térmica en la Capital Federal fue de 3,6 grados, lejísimos de los casi 25 grados alcanzados en la jornada anterior.
En el resto del país, la temperaturas también tuvieron una baja considerable respecto al lunes, cuando gran parte del territorio nacional tuvo más de 30 grados y en algunos casos superó los 40 grados.
Este martes, solo estuvieron por sobre los 30 grados las localidades misioneras de Iguazú, con 32,4 grados y una sensación térmica de 35,9 grados, y de Bernardo de Yrigoyen, con 30,2 grados, sumados a Orán, en la provincia de Salta, con 31,2 grados.
Las bajas temperaturas se mantendrán al menos hasta el fin de semana próximo, pero por el momento sin amenazas de lluvia.
(Por 4SEMANAS/NA)
