Un poco de Justicia real: Condenaron a Menéndez a 20 años de prisión.
El Tribunal Oral Federal de La Rioja condenó al represor a 20 años de prisión, por los delitos de privación ilegítima de la libertad y aplicación de tormentos.
Los jueces José Quiroga Uriburu, Jaime Diaz Gavier y Karina Perilli solicitaron con urgencia la realización de una junta médica para determinar "si (Menéndez) puede ser alojado en una unidad carcelaria".
El Tribunal condenó además a 15 años de prisión a Eduardo Britos y a tres años de prisión en suspenso a Ricardo Torres Daram, pero absolvió "por el beneficio de la duda" a otros cuatro acusados: Normando Torres, Hernán Pizarro, Candido Aroca y Jorge García, indicó este viernes la agencia Télam.
Junto a las penas de prisión, los magistrados impusieron inhabilitación absoluta perpetua a Menéndez y Britos e inhabilitación especial por el doble del tiempo de la condena a Torres Daram.
En esta última audiencia del juicio, el Tribunal dio a conocer la parte dispositiva de la sentencia y postergó para el próximo viernes la lectura de los fundamentos.
Los fiscales Darío Illanes y Horacio Salman habían pedido 25 años de prisión para Menéndez, que era jefe del III Cuerpo de Ejército, y penas de entre 23 y 8 años de prisión para los restantes imputados en este juicio.
Acusaron a Menéndez de ser coautor mediato de los delitos de privación ilegítima de la libertad y tormentos por siete hechos y por ser "el jefe de un plan sistemático de secuestro y desaparición de personas".
En cuanto a los demás acusados, la Fiscalía habían solicitado 23 años de prisión para Eduardo Britos, 12 años para Torres Daram, 10 años para Torres y Pizarro, y ocho años para Aroca y García.
Los fiscales pidieron estas condenas por considerar probados los delitos, en especial con el testimonio de personas que estuvieron detenidas en el Escuadrón 24 de Gendarmería Nacional en Chilecito y en el ex Instituto de Rehabilitación de la capital provincial.
Detenidas en junio de 1977, algunas de las víctimas eran agricultores o docentes, entre otras actividades.
Antes de la sentencia, Menéndez empleó el derecho de los acusados a pronunciar "últimas palabras" para enfilar contra "testigos, querellantes y demás", además de reivindicar la represión a quienes "querían imponer un gobierno marxista de izquierda".
(Por 4SEMANAS)
