Denuncian despidos ahora en una multinacional francesa y alertan por riesgo ambiental

Air Liquide tomó el control de su fábrica de Campana con seguridad privada y notificó despidos verbalmente. El Sindicato Químico alertó por riesgo ambiental por falta de personal capacitado.

La multinacional de origen francés Air Liquide, que opera en la localidad bonaerense de Campana hizo un sorpresivo operativo nocturno, que el Sindicato del Personal de Industrias Químicas y Petroquímicas calificó como lockout patronal.

El gremio denuncia que directivos de la firma dedicada a la provisión de gases industriales y medicinales, tomaron las instalaciones con el respaldo de custodios privados, bloquearon los ingresos con candados e impidieron el ingreso de los turnos de producción, y notificaron 19 despidos de forma verbal, dejando en la calle a cerca de la mitad del personal encuadrado.

El operativo, ejecutado a partir de las 6 de la mañana, provocó la inmediata movilización y el inicio de un acampe por parte de los trabajadores damnificados en los accesos al predio. Desde el gremio junto a las comisiones de base, denunciaron que la empresa busca avanzar hacia una flexibilización laboral encubierta utilizando la automatización tecnológica como excusa para reducir costos y dotaciones.

Un operativo sorpresivo y notificaciones de palabra

Los hechos se desencadenaron cuando los operarios del primer turno de la jornada se disponían a tomar sus puestos de trabajo habituales. De acuerdo con el testimonio de los empleados, altas autoridades de la compañía se hicieron presentes acompañadas por personal de seguridad adicional no identificado para comunicar las cesantías de manera puramente verbal y sin la entrega de telegramas ni documentación que acredite el cese legal de la relación de dependencia.

El secretario gremial del sindicato, Leandro Strachenko, detalló la violencia institucional del procedimiento en las puertas de la fábrica: «Los trabajadores ingresaron normalmente a las seis de la mañana y al poco tiempo llegaron el gerente de Recursos Humanos, el gerente de planta y personal de seguridad para tomar el control de las instalaciones. Informaron que había trabajadores despedidos y que el resto quedaría licenciado por una supuesta capacitación».

Según explicó el dirigente sindical, los despidos ascenderían a 19 operarios. Si se considera que el establecimiento fabril funciona con una base de alrededor de 35 trabajadores bajo convenio, la medida patronal implica el desmantelamiento directo de la mitad de la dotación de la sucursal campanense.

Alerta roja por riesgo operativo y ambiental

Uno de los puntos más graves denunciados por los operarios bajo protesta es el riesgo técnico que implica operar una planta de alta complejidad sin su dotación calificada. Las instalaciones de Air Liquide en Campana están destinadas de forma intensiva a la producción y refinamiento de sustancias altamente controladas como el dióxido de carbono (CO2) y el nitrógeno, además de oxígeno e hidrógeno.

Strachenko manifestó su preocupación respecto de las personas que la multinacional dispuso para mantener el flujo de los gasoductos: «Estamos hablando de una planta que produce dióxido de carbono e hidrógeno, sustancias que requieren estrictos protocolos de seguridad. Hoy está siendo manejada por personal que, según entendemos, no cuenta con la capacitación necesaria para operar este tipo de instalaciones», denunció.

Los trabajadores que llevan adelante el acampe afirman que los procesos de la fábrica continúan activos únicamente a través de personal jerárquico fuera de convenio, lo que implica la total parálisis de los controles de seguridad y mantenimiento preventivo diario que habitualmente ejecutan la plantilla de trabajadores despedidos. El gremio anunció la presentación de denuncias penales e institucionales ante las autoridades competentes, alertando sobre la potencial configuración de un siniestro industrial con impacto ambiental en la región.

«Modernización» y centralización de tareas en el exterior

Según explican desde el gremio, la justificación informal esgrimida por los gerentes de Air Liquide vincula el recorte masivo de puestos a planes de reestructuración interna, la implementación de nuevos entornos digitales y la centralización de áreas operativas fuera del país. Sin embargo, desde el sindicato desmintieron que la fábrica atraviese una caída en sus niveles de demanda o despacho. “Creemos que muchas empresas están aprovechando el discurso de la modernización para avanzar sobre una flexibilización laboral. Lo que antes hacían 35 trabajadores ahora pretenden hacerlo con la mitad del personal”, apuntó Strachenko .

Por su parte, el delegado general del establecimiento, Óscar Garrone, quien cuenta con una antigüedad de 18 años de servicios continuos en la sucursal de la avenida Larrabure, calificó la maniobra empresaria como «impactante» y profundamente chocante para todo el colectivo de trabajadores: «Fue muy chocante enterarnos de esta manera. Los compañeros del turno mañana me avisaron que habían ingresado directivos de la empresa junto a personal de seguridad que no conocíamos y comenzaron a retirar trabajadores de sus puestos. Nunca nos plantearon ninguna propuesta ni discutieron cambios con los trabajadores. De un día para otro nos encontramos con esta situación y con un candado en el portón de ingreso. Llevo 18 años trabajando acá y nunca vivimos algo así», relató.

Con el conflicto abierto, el Sindicato Químico formalizó una denuncia administrativa ante la Delegación Campana del Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, solicitando de manera urgente el dictado de una conciliación obligatoria que retrotraiga las cesantías informales. A su vez, el gremio ratificó que sostendrán por tiempo indeterminado el acampe en los portones clausurados para impedir el vaciamiento de la planta y proteger las fuentes laborales de la región.

Con información de agencia MundoGremial

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