Desde Guyana y con 50% de partes extranjeras, fue lanzado el Arsat-1.

El 1er satélite geoestacionario latinoamericano de telecomunicaciones, Arsat-1, fue lanzado al espacio desde una base en la Guayana Francesa y con 50% de partes importadas.

El Arsat-1 fue puesto en órbita por el cohete Ariane 5 que fue lanzado este jueves desde el centro espacial de la agencia Kourou, en la Guayana Francesa, para brindar servicios de televisión directa al hogar, acceso a Internet con recepción en antenas Vsat y telefonía IP a todo el territorio nacional y países limítrofes.

El satélite despegó cerca de las 19 y tras media hora de vuelo fue inyectado en una órbita elíptica desde donde los técnicos de la base terrena de Arsat en Benavídez (Provincia de Buenos Aires) lo maniobran hasta su órbita definitiva de 71, 8º oeste a 36.000 kilómetros de la superficie terrestre.

A pesar de la propaganda oficial acerca de la denominada "soberanía satelital", el satélite tuvo que ser puesto en órbita desde una base extranjera y el Arsat tiene un 50% de partes fabricadas en el exterior según confirmó el propio presidente de ARSAT, Matías Bianchi, y la jefa del proyecto satelital de la compañía constructora Invap, la ingeniera electrónica, Ana Caumo.

Argentina tiene asignadas dos posiciones orbitales por la Unión Internacional de Telecomunicaciones para colocar satélites geoestacionarios, la 71,8º y la 81º.

La 71,8º era ocupada hasta ahora por un satélite alquilado denominado "AMC-6", operado por la empresa SES. Una vez que Arsat-1 ocupe esa posición todos los datos que opera el satélite alquilado serán migrados al nuevo.

La posición orbital 81º, que actualmente es ocupada por los satélites alquilados "AMC-2" y "IS603", será ocupada por el ARSAT-2, que en estos momentos construye INVAP y se estima que será lanzado desde este mismo puerto espacial a mediados del año próximo.

La presidenta Cristina Fernández celebró el lanzamiento al espacio del satélite, hecho que, dijo, posibilitó la decisión política del ex presidente Néstor Kirchner cuando decidió en el 2006 crear la estatal Arsat y poner en marcha el Programa Espacial Argentino, aunque olvidó mencionar al Invap.

Para su elaboración se invirtieron más de 1.121 millones de pesos, a los que se sumaron otros 867 millones que fueron invertidos en ingeniería de desarrollo, estaciones terrenas, software, seguros y la puesta en órbita.

El satélite pesa cerca de tres toneladas y su cuerpo principal es una caja de 2 metros de ancho por 1,80 de alto por 3,95 de largo; y con sus paneles solares extendidos alcanza una envergadura de 16,42 metros.

El combustible del Arsat-1 le permitirá tener una vida útil mayor a 15 años, una disponibilidad para la prestación de servicios del 99,9 por ciento y una precisión de apuntalamiento de 0,15º.

Lo rescatable es que los otros siete países con capacidad de producir satélites son Estados Unidos, Rusia, China, Japón, Israel, India y la Unión Europea.

Bianchi resaltó que "es un legado para nosotros y para las futuras generaciones de argentinos" y definió este día como "especial, porque celebramos el camino hacia una patria grande satelital".

(Por 4SEMANAS/Telam)

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