El gran legado de Kobe Bryant
El pasado domingo 26 de enero, un accidente de helicóptero se llevó por delante la vida del exjugador de baloncesto y estrella de la NBA Kobe Bryant, la de su hija Gianna y la de las otras 7 personas que viajaban con ellos a bordo de la aeronave.
La tragedia deja un enorme vacío en el corazón de los amantes del deporte y en especial del baloncesto. Kobe Bryant es y será uno de los mejores jugadores de la historia del deporte de la canasta y uno de los pocos que se acercó al trono honorífico que, a día de hoy, sigue ocupando Michael Jordan.
La grandeza del exjugador de Los Ángeles Lakers –gran favorito al título de la NBA según 888Sport- traspasa las líneas que delimitan la pista de basket. A sus indudables cualidades como deportista hay que añadir la enorme influencia que tuvo en gran parte de los jugadores actuales de la NBA –Lebron James, DeRozan, Embiid, Dinwiddie… y tantos otros- que vieron en él un espejo en el que mirarse-.
Las continuas muestras de afecto recibidas y las palabras de cariño expresadas por millones de personas en las redes sociales son una demostración de su legado. Personalidades del mundo del deporte como Rafa Nadal, Novak Djokovic, Leo Messi, Usain Bolt… han mostrado sus condolencias y su pesar, reconociendo la importancia de un hombre que ha entrado de lleno en la leyenda. Y es que Bryant ha sido la inspiración de millones de personas en todo el planeta.
El cambio de mentalidad de Kobe Bryant
Kobe Bryant, la Mamba Negra, era un competidor extremo. Siempre fue un jugador que tuvo las ideas muy claras. Sabía lo que quería y cómo conseguirlo. Un baloncestista que añadió a su talento innato una ética de trabajo que rozaba lo enfermizo. Buscaba seguir progresando, ser cada día mejor jugador.
El escolta llegó a la NBA directamente desde el instituto, sin pasar por la universidad, lo que mostraba a las claras sus intenciones: quería comerse el mundo. En sus primeros años hizo gala de un juego descarado, con un punto de arrogancia; pecados de juventud. Con el paso de los años fue encontrando serenidad y ganando madurez dentro y fuera de la cancha.
Kobe Bryant colgó las zapatillas en 2016 y desde entonces pasó a convertirse en uno de los mejores embajadores del baloncesto, un mentor y un motivador extraordinario. Dejó de lado su extrema competitividad y consolidó una actitud más constructiva; siempre con palabras de apoyo hacia todos.
El respeto de Kobe por el baloncesto quedó patente con su compromiso con el equipo nacional. Participó en Juegos Olímpicos y Mundiales, competiciones que muchas otras estrellas denostaron. Al contrario que muchos de sus compañeros de Liga, para Kobe el baloncesto estaba allí donde hubiese una canasta.
En esta época en la que se lucha por la igualdad entre hombres y mujeres, el ex Laker se desmarcó con unas declaraciones en las que afirmó que había jugadoras de la WBA con nivel suficiente como para jugar en la NBA.
La muerte de Kobe Bryant no solo nos deja huérfanos de una de las personalidades más influyentes de la historia del deporte, sino que nos priva de las infinitas enseñanzas que aún le quedaban por regalarnos.
Gracias por tanto, Kobe. Te echaremos de menos.
