Este lunes se cumple un año de la muerte de Alberto Nisman
El misterioso fallecimiento del fiscal dio un cimbronazo político y abrió una interna de espías en el país.
Tras doce meses, no hay certezas sobre las circunstancias en las que se produjo el fallecimiento y la investigación judicial no descarta ninguna hipótesis: suicidio, suicidio inducido o asesinato.
El exfiscal apareció muerto en su departamento de Puerto Madero cuatro días después de haber denunciado penalmente a la entonces presidenta Cristina Kirchner y a su canciller Héctor Timerman por supuesto encubrimiento del atentado a la AMIA a raíz de la firma del Memorándum de Entendimiento con Irán.
La noticia, que se conoció horas antes de que Nisman se presentara ante una comisión de la Cámara de Diputados para explicar su acusación, generó desconcierto y abrió cientos de interrogantes alrededor de la administración kirchnerista, la vida del fiscal, su denuncia, sus conexiones con los servicios de inteligencia y su actuación en la UFI-AMIA.
La investigación judicial sobre su muerte recayó en el juzgado de Fabiana Palmaghini y quedó a cargo de la fiscal Viviana Fein, quien mantuvo intensos cruces con la querellante Sandra Arroyo Salgado, exesposa de Nisman, quien insiste con la hipótesis del homicidio.
Tras varios intentos de Arroyo Salgado de apartar a Fein, la magistrada que actúa en la causa decidió a fines de 2015 hacerse cargo de la pesquisa y correr a la fiscal.
