Fiscalía de Marijuan denunció amenazas de muerte.
La Fiscalía Federal de Guillermo Marijuan radicó una denuncia penal por amenazas telefónica de muerte en sus oficinas.
Justamente Casanello -que asumió como juez el año pasado- debe investigar a Lázaro Báez y decidió ayer clausurar la causa que el fiscal Marijuán impulsaba contra su jefa, la procuradora General Alejandra Gils Carbó, por supuesto nombramiento a dedo de fiscales subrogantes y ad hoc.
Aunque Marijuan rehusó dar detalles del caso a los periodistas, en el edificio de Comodoro Py 2002 trascendía que en la llamada intimidatoria al fiscal una voz anónima habría amenazado: "Si apela (lo resuelto por Casanello) le vamos a matar a sus hijas".
Esta sería la segunda amenaza de muerte recibida por el fiscal a cargo de impulsar la investigación contra Báez por lavado de dinero. "El domingo, a las 15.30, estábamos en un bar de (el barrio porteño de) Belgrano donde nos juntamos siempre, mientras su hija menor terminaba un partido de hockey. Estábamos en una mesita afuera del bar y apareció una persona que le dijo ¿Doctor Marijuán?. Él dice sí, y esta persona deja un sobre en la mesa y sigue caminando. Cuando lo abrió, vio que era una amenaza concreta: decía Pará de joder. Te vamos a limpiar a vos y a tu familia", dijo a DyN el abogado Andrés Rabinovich. "Lo traté de convencer para hacer la denuncia -añadió el abogado- pero no quería asustar todavía más a la familia. Cuando le dije que yo lo iba a contar porque esto no podía quedar así, me dijo hacé lo que quieras, yo no voy a hacer nada".
No es la primera vez que Marijuán debe enfrentar una amenaza. Ya en 2001, cuando comandaba una unidad especial de investigaciones de la ANSES, había recibido un paquete con un féretro en miniatura y un esqueleto para que dejara de avanzar en una causa por jubilaciones truchas en La Rioja.
Esta nueva advertencia en su contra llega cuando el fiscal impulsa dos causas que salpican al poder: una contra de su propia jefa, la Procuradora General de la Nación, Alejandra Gils Carbó, por presuntas anomalías en la designación de fiscales, y otra contra el empresario kirchnerista Báez, por supuesto lavado de dinero.
No obstante, en las últimas horas el juez federal Sebastián Casanello desestimó la denuncia contra Gils Carbó por el nombramiento de los fiscales, radicada por el senador radical y miembro del Consejo de la Magistratura Mario Cimadevilla. El viernes pasado Marijuán firmó un requerimiento en durísimos términos imputando a Báez, su hijo Martín, el contador Daniel Pérez Gadín y el asesor Fabián Rossi, para adecuar "a la realidad" la investigación por lavado de dinero en donde -hasta ese momento- solo estaban señalados como sospechosos los financistas Federico Elaskar y Leonardo Fariña.
El dictamen fue especialmente crítico con la Procuraduría contra la Criminalidad Económica y el Lavado de Activos (PROCELAC), a cuyo frente Gils Carbó puso a Carlos Gonella. Ese organismo interviene en el caso Báez, pero omitió imputar al empresario en el caso.
Esta mañana se supo que Gils Carbó pidió al Ministerio de Seguridad que disponga custodia para el fiscal Marijuán y para su colega Roberto Salum, “escrachado” por familiares de policías detenidos por torturas.
Gils Carbó anunció el pedido de custodia para ambos fiscales mediante su cuenta de la red social twitter.
