Muy tironeada, Fein se irá de vacaciones.
La fiscal que investiga la muerte de Nisman, quedó este martes en el centro de la polémica por sus contradicciones. Sin embargo, confirmó que se tomará vacaciones en pocos días.
La fiscal Fein ha quedado en entredicho después de admitir que negó "por un error involuntario" la existencia de un borrador de la denuncia presentada por el fiscal Nisman contra la presidenta, Cristina Fernández, en el que pedía su detención.
Fein rechazó las denuncias de la oposición, que atribuyó la confusión a una maniobra de la fiscal general, Alejandra Gils Carbó, muy próxima a la presidenta, y reivindicó su independencia.
"La Procuración General de la Nación me brindó su apoyo en mi dirección independiente, autónoma, totalmente libre. Hago todas las medidas confirme a mi discrecionalidad, nadie me pone frenos", dijo Fein en declaraciones a la prensa.
La fiscal que investiga la muerte Nisman, encontrado con un tiro en la cabeza en su casa el pasado día 18, tras denunciar a Cristina por presunto encubrimiento de terroristas iraníes, confirmó que tomará sus vacaciones en las próximas semanas y dejará la investigación en manos de dos colaboradores.
"Es una licencia compensatoria de quince días", explicó Fein, que argumentó que no se toma vacaciones desde el año 2014.
En su ausencia, entre el 18 de febrero y el 5 de marzo, la investigación correrá a cargo de otros dos fiscales "independientes", afirmó.
La fiscal confirmó también que el sistema de seguridad del edificio donde vivía Nisman, en el barrio porteño de Puerto Madero, "es totalmente franqueable, totalmente violable".
"Mucha infraestructura del complejo permite el ingreso y egreso de personas sin ser advertidas en modo alguno", agregó.
Pese a los múltiples pedidos de distintos sectores para que se agilice la investigación sobre la muerte de Nisman, en estas dos semanas Fein sólo ha podido aclarar que murió de un disparo en la cabeza procedente de una pistola calibre 22 que se encontró bajo su cuerpo, en el baño de su vivienda, y que no hay rastros de terceros en la escena.
Incomprensiblemente, aún no se ha terminado el análisis del registro de llamadas de sus teléfonos y tampoco se ha concluido la revisión de toda la documentación que figura en su expediente.
El único imputado hasta ahora es Diego Lagomarsino, el informático que trabajaba con Nisman, por haberle prestado el arma que acabó con su vida.
(Por 4SEMANAS/EFE)
