A casi 25 años de la crisis de 2001, volvió el trueque en Pilar

El trueque, aquel mecanismo de intercambio sin dinero que se multiplicó como una de las caras visibles de la crisis de 2001, renace ahora en Pilar como respuesta a un presente económico que vuelve a apretar el bolsillo de las familias.

Vecinos de Villa Astolfi pondrán en marcha el primer club el próximo 8 de agosto, en una cancha de la Sociedad de Fomento, con la intención de aliviar la falta de recursos para acceder a bienes y servicios básicos.

La iniciativa germinó en asambleas barriales impulsadas por Libres del Sur durante julio, donde la preocupación por la emergencia alimentaria y el cierre de comercios locales encendió las alarmas. Ana Barreto, dirigente de la organización, explicó que la propuesta surgió de los propios vecinos, que veían cómo el endeudamiento y la caída del consumo dejaban a muchas familias sin margen para comprar lo elemental.

El club funcionará con una dinámica sencilla: los participantes ofrecerán productos o servicios a cambio de otros, sin que el dinero intervenga obligatoriamente—aunque se dejará abierta la posibilidad de sumar venta tradicional para quien lo prefiera. Para aceitar los intercambios, ya se creó un grupo de WhatsApp donde los vecinos publican lo que ofrecen y lo que necesitan.

La organización avanza junto a la comisión directiva de la sociedad de fomento, que ya tiene experiencia en asistencia social con ollas populares y merenderos. Ese contacto directo con las familias más vulnerables permitió dar con la demanda real y canalizar la respuesta comunitaria, que fue inmediata: en pocas horas, más de 25 personas se inscribieron para participar, y el teléfono de los organizadores no dejó de sonar con consultas.

El objetivo es que este primer encuentro no sea un hecho aislado. Ya hay ofrecimientos para replicar la experiencia en el barrio Nuestra Señora del Pilar y la idea es que el trueque vaya rotando por distintos puntos del distrito, con una frecuencia semanal o quincenal, según la demanda. Lo que nace como un paliativo frente a la asfixia económica se perfila también como un ejercicio de reconstrucción del lazo vecinal en tiempos difíciles.

Fuente: InfoGEI

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.