Berlusconi fue condenado a cárcel pero los ricos no van presos.

Una corte italiana sentenció a Silvio Berlusconi a cuatro años de prisión por fraude fiscal. Ya tiene 76 años y el fallo recién es de 1ra instancia.

El multimillonario de 76 años, que fue condenado en tres ocasiones en la década de 1990 antes de ser absuelto por tribunales superiores, tiene derecho a apelar en dos ocasiones antes de que la sentencia sea definitiva y no tendrá que ir a la cárcel hasta la emisión del último fallo sobre el caso.

La decisión judicial se dio a conocer dos días después de que Berlusconi confirmara que no se presentará como candidato del Partido por la Libertad de centro derecha a las elecciones del próximo año en Italia.

El juez de Milán Edoardo d’Avossa dijo a una sala abarrotada que entre 2000 y 2003, hubo "una cantidad muy significativa de evasión fiscal" y "un mecanismo de fraude increíble" en torno a la compraventa de derechos de emisión.

El auto del magistrado señala que Berlusconi mostró una "capacidad natural para el delito".

En una llamada telefónica a un programa de noticias de uno de sus propios canales, Berlusconi dijo que su decisión de abandonar la política no tenía nada que ver con la decisión del viernes y criticó a la corte por tener motivaciones políticas.

Dijo que el veredicto es "político e intolerable" y destacó que muestra que Italia se ha vuelto incivilizada, barbárica y que ya no es democrática.

Los abogados Piero Longo y Niccolo Ghedini dijeron que la decisión está "totalmente separada de toda lógica judicial", añadiendo que esperan que la "atmósfera" en los tribunales de apelación sea distinta.

Berlusconi, uno de los hombres más ricos de Italia, se convirtió en primer ministro por segunda vez en 2001, tras una abrumadora victoria electoral.

Incluso cuando era primer ministro, en la práctica permaneció al mando de Mediaset, aunque entregó el control de las operaciones cotidianas, según el tribunal.

La corte también ordenó el pago por daños establecidos en forma provisoria en 10 millones de euros (12,96 millones de dólares) a las autoridades tributarias por parte de Berlusconi y otros acusados.

El cuatro veces primer ministro de Italia y otros ejecutivos de Mediaset son acusados de haber inflado el precio pagado por derechos de emisión por televisión a través de empresas extranjeras controladas por Berlusconi y retirar parte del dinero para crear fondos para usos ilícitos.

La investigación se centró en derechos de cine y televisión comprados por el holding Fininvest de Berlusconi a grupos estadounidenses a través de firmas extranjeras por 470 millones de euros entre 1994 y 1999.

El secretario del Partido de la Libertad, Angelino Alfano, dijo que la resolución probó una vez más que existe una "persecución judicial" al magnate de medios, mientras que su rival político Antonio Di Pietro recibió con beneplácito la decisión, afirmando que "la verdad ha quedado al descubierto".

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.