Ley Ómnibus: los cambios no terminan de convencer a todos

El Gobierno envió a los diputados los cambios a la ley ómnibus y eliminó más de 100 artículo, entre otras modificaciones. Pero no está garantizada la aprobación.

El texto es una nueva versión del proyecto que “ha sabido recoger muchos de los puntos de la discusión” y se aclara que la diferencia “no es sólo cuantitativa”, ya que se pasa de 664 artículos a un proyecto de 523, “sino cualitativa”.

En el proyecto “se realizaron cambios en las facultades delegadas a los efectos de reflejar, con mayor claridad, la materia delegada y se especificaron con mayor detalle las competencias asignadas al Poder Ejecutivo nacional”.

En cuanto a la ley de movilidad jubilatoria, el texto establece que “el Gobierno va a cumplir con el ajuste trimestral que les corresponde a todos los jubilados en marzo respetando la fórmula actual”, y a partir de abril “comienza una actualización automática por inflación mensual en base al último dato de inflación disponible del Indec”.

Entre otras cuestiones se eliminó a YPF del listado de empresas sujetas a privatización, en tanto que se establece en el caso del Banco Nación y Arsat “el Estado solamente puede realizar una privatización parcial, debiendo mantener el control de la empresa”.

Se eliminan además “las jubilaciones de privilegio para presidente y vicepresidente” y también “se le pone fin a un privilegio de la casta en donde los Presidentes accedían a una jubilación millonaria y vitalicia”.

Negociaciones y votos

El texto definitivo fue acordado tras las conversaciones encabezadas por el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, de La Libertad Avanza (LLA), y funcionarios del Gobierno durante el fin de semana.

La intención del oficialismo es incorporar estas propuestas al dictamen de mayoría que se debatirá mañana en un plenario de las comisiones de Legislación General, de Asuntos Constitucionales y de Presupuesto y Hacienda.

Tras la prórroga de las sesiones extraordinarias hasta el 15 de febrero, en estas horas se oficializará la convocatoria al plenario de mañana que tendrá que analizar los dictámenes de mayoría y de minoría, que luego se discutirán en el recinto en la extensa sesión que comenzará en la mañana del jueves y podría extenderse entre 48 y 72 horas, con lo cual se convertiría en el debate más largo de la historia del Congreso.

A pesar de los cambios, no estaban los votos para sancionarlos. El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem dijo que «hay interés de acompañar en general» la norma, pero no mencionó si están los votos para todos los artículos, especialmente aquellos que son primordiales para el Gobierno como la suba de retenciones a la Soja, que reclamaron los gobernadores.

«Entiendo que hay interés de acompañar en general este proyecto y con algunas disidencias en particular», blanqueó Menem en declaraciones a Radio Rivadavia este lunes a tarde.

«Habría, en principio, acuerdo para un dictamen de mayoría con algunas disidencias», admitió el titular de la Cámara baja, que no aclaró si habrá más concesiones para diluir las disidencias que podrían hacer caer artículos que no quiso modificar el Gobierno.

«Seguramente no va a ser una sesión de un solo día, serán dos, tres, cuatro días, pero tenemos que trabajar para que los argentinos puedan recuperar la libertad perdida», afirmó Menem.

Y sobre la modalidad de discusión en el recinto, expresó: «Si hay que votar capítulo por capítulo lo vamos a hacer, si hay que votar artículo por artículo lo vamos a hacer», concluyó.

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