Duró poco la movida judicial K: rechazan las indagatorias a Magnetto y Noble.
El juez Ercolini rechazó el pedido del fiscal kirchnerista Barbella para que se indague a directivos de los diarios Clarín y La Nación.
El juez federal Julián Ercolini no hizo lugar a la solicitud presentada este miércoles por el fiscal Leonel Gómez Barbella, quien requirió las indagatorias de directivos de medios y exfuncionarios de la dictadura por presunta "extorsión y persecución por motivos religiosos y políticos" contra el grupo Graiver.
En su resolución, difundida por el Centro de Información Judicial, el magistrado argumentó que como "hasta el momento no existe en esta causa motivo bastante para sospechar que los denunciados han participado en la comisión de los delitos que se les atribuye", "no corresponde hacer lugar a la petición de declaraciones indagatorias" realizada por el fiscal.
Gómez Barbella había solicitado que se llamara a declaración indagatoria al director ejecutivo del Grupo Clarín, Héctor Magnetto, a la directora del diario Clarín, Ernestina Herrera de Noble, y al expresidente de La Nación, Bartolomé Luis Mitre.
El pedido también alcanzaba a Guillermo Juan Gainza Paz, presunto intermediario entre los diarios y el grupo Graiver, y al exsecretario de Desarrollo Industrial de la dictadura Raymundo Pío Podestá.
La Justicia investiga si la familia Graiver fue obligada a vender en 1976 bajo amenaza la fabricante de papel de diarios fundada en 1972 a las empresas Clarín, La Nación y La Razón -únicos accionistas hasta 2000 de Papel Prensa-.
Tras la muerte de David Graiver, el dueño original de Papel Prensa, en un accidente aéreo, en agosto de 1976, tanto su viuda, Lidia Papaleo, como varios de sus familiares y de socios del grupo empresarial Graiver fueron hostigados hasta que vendieron las acciones de Papel Prensa, según la denuncia.
La operación de venta se hizo en noviembre de 1976 y en marzo de 1977 Papaleo fue secuestrada por la dictadura, torturada y condenada a cinco años de prisión por complicidad del Grupo Graiver con la guerrilla de Montoneros, formada en los años setenta por sectores de izquierda y nacionalistas del Partido Justicialista (peronista).
Tras la solicitud del llamado a indagatoria, el grupo Clarín había dicho este miércoles en un comunicado que no existía "ninguna evidencia para que la venta de las acciones de Papel Prensa pueda ser considerada un delito, y menos aún, un delito de lesa humanidad", ya que, aseguró, "se trató de una operación comercial, lisa y llana".
(Por 4SEMANAS/EFE)
