El FpV tuvo que traer a un diputado de Tucumán para votar el paquete de leyes
El kirchnerismo finalmente consiguió esta tarde en Diputados quórum para continuar con la sesión especial solicitada por el oficialismo y aprobar el súper paquete de leyes.
"Vamos a esperar hasta que haya quórum porque seguimos teniendo la voluntad de sesionar", había dicho la jefa del bloque de diputados por el Frente para la Victoria, Juliana Di Tullio, luego de alcanzar un total de 128 diputados, uno menos que lo exigido para sesionar.
La decisión de suspender la sesión se adoptó tras dar sanción el proyecto para recrear la empresa Yacimientos Carboníferos Fiscales, que pasó al Senado en revisión.
Al momento del primer cuarto intermedio el kirchnerismo, que había logrado quórum estricto con la ayuda de aliados circunstanciales, se quedó sin número porque se levantaron de sus bancas tres diputados riojanos del Frente para la Victoria (Javier Tineo, Griselda Herrera y Teresita Madera). Quedaron sin aprobar varias decenas de proyectos incluidos en el orden del día por el actual oficialismo.
El Frente para la Victoria logró alcanzar con esfuerzo el quórum para empezar la sesión especial que pidió en la Cámara de Diputados para cerrar su ciclo como oficialismo, con el tratamiento de más de 80 proyectos, pese al reclamo de Cambiemos y otros bloques opositores que intentaron, sin éxito, que no avanzara con la sanción de iniciativas no acordadas con el futuro gobierno.
El kirchnerismo consiguió 130 diputados para empezar la sesión -1 más que el quórum exigido- con la ayuda de los 3 diputados del Frente de Izquierda, otros 3 de Unidad Popular, Alcira Argumedo (Proyecto Sur) y Victoria Donda (Libres del Sur).
El grupo le sirvió al kirchnerismo para compensar una decena de ausencias propias entre diputados que están con licencia y otros que no aparecieron por el recinto, como sorpresivamente fue el caso del ultra K Carlos Kunkel.
Además, ayudaron con el quórum los aliados tradicionales del Frente Cívico de Santiago y del Movimiento Popular Neuquino, el alfonsinista Eduardo Santín, el sindicalista Omar Plaini, y Ramona Puchetta, ex colaboradora de Raúl Castells.
Enseguida empezó la reunión y mientras los bloques que integran Cambiemos, el Frente Renovador, la Coalición Cívica, GEN y el socialismo anunciaban que no entrarían al recinto, adentro se consideraban renuncias pedidas por diputados.
Cambiemos, el Frente Renovador, la Coalición Cívica, GEN y el socialismo no entraron al recinto.
En este lote estaban las renuncias presentadas por Julio Schiaretti y Mario Das Neves, quienes asumirán respectivamente las gobernaciones de Córdoba y de Chubut el 10 de diciembre; de Julio Cobos (UCR), Carlos Caserio (Unión por Córdoba) y de Federico Pinedo (PRO), que ocuparán bancas en el Senado; de Verónica Magario, electa intendenta de La Matanza, y de Martín Rodríguez Gil, electo intendente de Villa María, Córdoba.
Sorprendieron las renuncias a sus bancas presentadas por Jorge Laudau y de Graciela Gianettassio, ambos del FPV, cuyos mandatos vencen el 9 de diciembre próximo.
En tanto, fuera del recinto, Federico Pinedo justificó la decisión de Cambiemos de no participar en el debate en la actitud del presidente de la Cámara, Julián Domínguez (FPV), de no atender el planteo de que si se hacía la sesión solo se trataran asuntos acordados entre los bloques.
Pinedo prometió que a partir del cambio de gobierno "se terminarán las sesiones especiales" y sostuvo que lo que estaba haciendo el oficialismo era "cargándose el Congreso".
"No queremos ser partícipe de la degradación del Congreso argentinos. Vamos a tener sesiones normales, vamos a acordar los temas a tratar", se comprometió el diputado.
Por su parte, el jefe del radical, Mario Negri, lamentó la actitud del oficialismo en contra del deseo de Cambiemos de "hacer una transición ordenada" y aseguró que el camino elegido por el kirchnerismo era "una provocación al nuevo gobierno" que encabezará Mauricio Macri.
"Siguen creyendo que ganaron las elecciones", ironizó el diputado radical por Córdoba.
(Fuente: DyN)
