El miércoles eligen a la nueva conducción de la CGT.

La nueva CGT deberá elegir el miércoles próximo sus autoridades, aunque sus integrantes siguen enfrascados en una discusión sobre si la conducción será unipersonal o colegiada.

A partir de esta elección, el movimiento obrero argentino quedará fracturado en cinco centrales sindicales en el país, dos oficialistas y tres en la vereda opuesta al Gobierno.

En la misma jornada, la CGT de Moyano y la CTA de Micheli, se movilizarán conjuntamente a la Plaza de Mayo, para mostrar fuerzas y hacer visibles sus reclamos.

En cuanto a la conducción de la nueva CGT, el líder de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Antonio Caló, aparece como el principal candidato.

De todas maneras, el metalúrgico todavía no tiene asegurado el apoyo de la mayoría para ser elegido y no se descarta una conducción tripartita o incluso hasta con un cuarto integrante sindical.

En caso de un triunvirato, se habla de que estaría conformado por Caló, Héctor Daer (Sanidad) y Andrés Rodríguez (UPC).

Tampoco se descarta la posibilidad de que el líder de los taxistas y del Movimiento Acción Sindical Argentino (MASA), Omar Viviani, sea el cuarto integrante en la conducción de la nueva CGT.

Integran esta fracción cegetista, unos 91 sindicatos, entre ellos los estatales de UPCN, los obreros de la UOCRA, los metalúrgicos de la UOM, Luz y Fuerza, comercio, los taxistas.

Con esta nueva conducción, el mapa gremial quedará conformado por tres CGT y otras dos centrales sindicales.

Se trata de la CGT Balcarce, afín al Gobierno, la CGT Azpopardo del camionero Hugo Moyano y la CGT Azul y Blanca del gastronómico Luis Barrionuevo.

Además, están las dos facciones de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), una con la conducción del oficialista Hugo Yasky y la otra presidida por Pablo Micheli, en la vereda opuesta.

EL GOBIERNO TIENE "MUCHA PREOCUPACIÓN".

El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, consideró que es "lamentable" la división del sindicalismo y dijo que el Gobierno ve "con mucha preocupación" esa fragmentación.

En ese sentido, responsabilizó por el quiebre al jefe de la CGT, Hugo Moyano, por la "confrontación que afectó el proceso dirigencial".

Tomada respaldó de esa forma el surgimiento de una nueva central gremial afín al kirchnerismo, que el miércoles elegirá a sus propias autoridades, posiblemente con el metalúrgico Antonio Caló como líder.

"Lo que va pasar esta semana es un ícono más en la medida que sea convocante, que pueda llegar a ser una CGT mayoritaria, porque como se llega al proceso es de alguna manera lamentable", aseguró el funcionario.

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