El motorman del choque de Once afirmó que no recuerda nada del impacto
El motorman Benítez dijo que no recuerda el momento del accidente y siente «dolor» por las 99 personas heridas víctimas del choque.
Durante la declaración indagatoria a la que fue sometido en el tercer piso de los tribunales de Comodoro Py, Benítez mantuvo su postura sobre que no recordaba lo que había sucedido al momento del accidente en el andén 2 de la estación cabecera de la línea Sarmiento.
Además, le señaló al juez y al fiscal Patricio Evers que no sabe cómo ni por qué el disco rígido de la cabina estaba en su mochila personal.
Cuando le mostraron unas filmaciones de la cabina del tren, cuyas imágenes fueron tomadas tiempo atrás en la que se lo veía simulando tomar sol, Benítez agregó que lo hizo a modo de "protesta" por la instalación de las cámaras que controlan la actividad de los maquinistas.
Benítez declaró cerca de una hora ante el juez y el fiscal, acompañado de su abogada Verónica Corbacho, y luego de la audiencia será llevado a un centro asistencial para ser operado de la nariz, dado que en el accidente ocurrido el pasado sábado sufrió una fractura de tabique nasal.
Por su parte, el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, afirmó que al maquinista Benítez "deberían haberlo despedido" por sus actitudes, a las que consideró como irresponsables.
"Fue una falta de sentido común absoluta que se le pusiera un percebimiento cuando deberían haberlo suspendido, para no decirle que deberían haberlo despedido", afirmó Randazzo.
El funcionario ratificó que en la decisión de estatizar la línea Sarmiento pesó el hecho de que la administradora permitió que el motorman rechazara hacerse los chequeos médicos obligatorios antes de subirse al tren que chocó.
"Se hizo sólo el control de alcoholemia y se negó al resto de los controles diciendo que había un acuerdo gremial y la empresa le permitió subir al tren", enfatizó.
En declaraciones a Radio del Plata, Randazzo volvió a apuntar además contra los sindicatos del sector ferroviario y advirtió que "en el último año hubo 156 mil horas no trabajadas" en la línea Sarmiento.
"Es una diferencia enorme con respecto al resto de las líneas que tenían el mismo operador", señaló. Este miércoles, el Gobierno anunció que el Estado tomará el control pleno de la administración de la línea Sarmiento de trenes a partir de este jueves y dispuso una nueva serie de controles de seguridad para los maquinistas, tras el último accidente en la estación de Once.
El ministro Randazzo dispuso el apartamiento de los concesionarios privados de este ramal, Metrovías (Grupo Roggio) y Ferrovías (Gabriel Romero), para que "el Sarmiento sea operado plenamente por el Estado", ya que es la línea que "ha tenido en los último meses tres siniestros lamentables" y el Gobierno no está "conforme con como operaba el servicio".
"Hemos decidido que no haya más gerenciador privado en esta línea. Hemos separado a la unidad operativa y la gestión la vamos a asumir nosotros en plenitud", dijo el ministro respecto a la Unidad de Gestión Operativa Mitre Sarmiento (Ugoms).
