Encuesta: Adorni, Milei y Villarruel tienen peor imagen que Cristina Kirchner
Un estudio de la consultora Giacobbe y Asociados reveló que el presidente Javier Milei tiene una imagen negativa del 55,6%, mientras que la vicepresidenta Victoria Villarruel alcanza el 65% de rechazo. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, es el más golpeado por el escándalo de corrupción que investiga la Justicia. Cristina Kirchner, con 55,2% de imagen negativa, se ubica por debajo de los tres funcionarios libertarios.
El mapa de la opinión pública argentina muestra un panorama adverso para los principales referentes del oficialismo. La consultora Giacobbe y Asociados difundió un estudio que ubica al presidente Javier Milei, al jefe de Gabinete Manuel Adorni y a la vicepresidenta Victoria Villarruel con niveles de imagen negativa superiores a los de la expresidenta Cristina Kirchner, actualmente con prisión domiciliaria tras su condena en la causa Vialidad.
Según el relevamiento, Milei registra una imagen positiva del 36,1% y una negativa del 55,6%. Villarruel, por su parte, obtiene solo un 20,6% de valoración positiva y un 65% de rechazo. La expresidenta, en tanto, mantiene una imagen negativa del 55,2% pero conserva un núcleo de apoyo del 26,8%, lo que la deja en una posición relativamente mejor que la de los tres dirigentes libertarios medidos.

Patricia Bullrich y Kicillof, los mejor posicionados
El estudio también midió la imagen de otros referentes políticos. La figura con mejor valoración positiva resultó ser la senadora nacional y exministra de Seguridad, Patricia Bullrich, con un 37,2%. En segundo lugar aparece el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, con un 34,8% de imagen positiva, aunque acompañado por un 50,8% de negativa, lo que evidencia una fuerte polarización en torno a su figura.
El relevamiento también consultó sobre el clima emocional de la población. Las palabras que más se repiten entre los encuestados son «Incertidumbre», «Esperanza» y «Tristeza», lo que refleja un escenario social atravesado por la preocupación económica y política.
El impacto del «caso Adorni» en la percepción pública
Uno de los datos más relevantes del estudio es la percepción sobre la investigación judicial que involucra al jefe de Gabinete. Ante la consulta sobre qué generó mayor malestar en el denominado «caso Adorni», el 39,3% de los encuestados señaló «el uso de recursos públicos en beneficio personal», una opción que trepa al 59,8% entre quienes tienen una imagen negativa del Gobierno.
En segundo lugar aparece «la contradicción política» entre los dichos del funcionario y su conducta, con un 33,9%. Este dato refleja una pérdida de credibilidad en parte del electorado, especialmente entre quienes cuestionan el discurso oficial de transparencia y diferenciación respecto de gestiones anteriores.
Por último, «la cobertura de los medios» fue señalada por el 17,3% de los encuestados. Sin embargo, este porcentaje asciende al 42,6% entre los votantes de La Libertad Avanza, lo que marca una lectura diferente dentro del propio espacio oficialista, donde una porción significativa atribuye la exposición del caso a un accionar hostil de la prensa.
El ranking histórico de corrupción
Otro de los puntos centrales del estudio fue la asociación entre gobiernos y hechos de corrupción desde el regreso de la democracia en 1983. En ese ranking, Cristina Kirchner encabeza la lista con un 44,4%, seguida por Javier Milei con un 31,3%, un dato que genera impacto político al colocar al actual mandatario en el segundo lugar de la percepción de corrupción histórica.
El informe también incluyó a otros expresidentes: Carlos Menem obtuvo un 8,4%, Mauricio Macri un 5,7%, mientras que Raúl Alfonsín y Fernando de la Rúa prácticamente no fueron vinculados a hechos de corrupción por los encuestados, con un 0,0% y un 0,6% respectivamente.
El sondeo, que suele tener trabajos de campo cercanos al oficialismo, refleja un escenario complejo para la administración libertaria. La combinación de una imagen negativa elevada para sus principales referentes, sumada a la percepción de corrupción que ya alcanza al Presidente, configura un mapa de opinión pública adverso en un momento en el que el Gobierno busca consolidar su proyecto político.
