Junta Directiva de la UIA: preocupación por la caída de la actividad industrial y el deterioro del empleo formal

La Unión Industrial Argentina (UIA) en su primera reunión de Junta Directiva de 2026, manifestó su preocupación por la caída de la actividad industrial y el deterioro del empleo formal.

Los industriales también se mostraron preocupados por las dificultades que enfrentan amplios sectores productivos para sostener niveles mínimos de producción y competitividad. El diagnóstico surge del análisis de los principales indicadores del cierre de 2025. Y de los datos más recientes que elaboró el Centro de Estudios de la entidad que preside Martín Rappallini. Estos confirman que la industria continúa operando por debajo de su potencial y lejos de los niveles alcanzados en 2022 .

Martín Rapallini

Durante el encuentro, las autoridades industriales coincidieron también en que el inicio de 2026 se presenta con tensiones persistentes en materia de actividad y empleo. En un contexto macroeconómico que todavía no logra traducirse en una recuperación homogénea del entramado productivo. “Es fundamental generar condiciones que permitan revertir la situación actual y evitar la pérdida de tejido empresarial y pyme”, señalaron desde la Junta Directiva. Al tiempo que remarcaron la necesidad de políticas que contemplen la realidad de los sectores más expuestos a la caída de la demanda y al aumento de los costos locales.

Caída en 2025

Los datos que se analizaron durante la reunión reflejan un cierre de año complejo. En diciembre, la producción industrial registró una caída interanual del 3,9%. Y se mantuvo prácticamente estable frente a noviembre, con una variación mensual del -0,1%. Si bien el acumulado de 2025 mostró un crecimiento del 1,6% interanual, el nivel de actividad se ubicó un 9,6% por debajo de 2022. Lo que evidencia la magnitud del retroceso estructural que atraviesa la industria.

La actividad industrial en 2025

El impacto sobre el empleo formal es uno de los puntos que más inquieta a la conducción fabril. En octubre se aceleró la pérdida de puestos de trabajo, con una caída de 6.718 empleos industriales respecto de setiembre. Equivalente a un descenso mensual del 0,6%. Desde el último máximo que se alcanzó en agosto de 2023, el sector acumula una pérdida de 60.224 puestos registrados. En un escenario donde hace más de una década no se genera empleo neto en la industria.

Desde la UIA advirtieron con preocupación que la continuidad de este proceso puede tener consecuencias de largo plazo sobre la capacidad productiva del país. “La generación de empleo formal requiere previsibilidad y reglas claras. Sin un marco adecuado, resulta muy difícil sostener inversiones y ampliar la capacidad instalada”, afirmaron los representantes sectoriales.

Martin Rappallini UIA

El aporte del informe industrial y las señales sectoriales

El Informe de Actualidad Industrial N°12 del CEU-UIA aporta un respaldo estadístico clave al diagnóstico que planteó la Junta Directiva. De acuerdo con las estimaciones propias del centro de estudios, a partir del consumo de energía eléctrica, la demanda industrial y consultas a líderes sectoriales, en diciembre la actividad industrial mostró una baja interanual cercana al -3,5%. En términos mensuales, se observó una mejora respecto de noviembre. Con un crecimiento estimado del 2% sin estacionalidad, en parte por un bajo nivel de comparación debido a los feriados del mes previo.

El informe detalla comportamientos heterogéneos entre sectores. La producción vinculada a la construcción mostró una suba mensual, con despachos de cemento que crecieron 7,4% y el Índice Construya avanzando 3,2%. Sin embargo, el nivel productivo del sector continúa más de 20% por debajo de 2022. La industria automotriz, por su parte, registró un aumento mensual del 12% en la producción de vehículos. Mientras que el patentamiento de maquinaria industrial creció 4,4% y el consumo de energía eléctrica de grandes usuarios industriales subió 4,2%.

A pesar de estas mejoras puntuales, el informe es contundente al señalar que el nivel acumulado de la actividad industrial permanece estancado. En valores similares a los del cuarto trimestre de 2024 y alrededor de un 9% por debajo de 2022. “Con estos datos, la industria aún no logra consolidar una recuperación sostenida”, advierte el CEU.

El relevamiento sectorial confirma que la crisis no impacta de manera uniforme. En noviembre, según datos del Indec analizados por el CEU, la producción industrial cayó 8,7% interanual. Y 15 de los 16 sectores que componen el índice manufacturero registraron bajas frente al mismo mes del año anterior. Entre los sectores más afectados, con caídas a dos dígitos, se destacan productos textiles, con un retroceso del 36,7%. Además de vehículos automotores con una baja del 23%, productos de metal con -18,6%, maquinaria y equipo con -18% y prendas de vestir, cuero y calzado con -17,6%.

Desde la UIA remarcaron con preocupación que muchos de estos sectores son intensivos en empleo. Y enfrentan una combinación de menor demanda interna, mayores costos logísticos, financieros y laborales, y una creciente competencia de bienes importados. “La competitividad de la economía argentina debe analizarse desde una mirada integral de las cadenas productivas. Considerando el impacto de los costos locales y del contexto macroeconómico”, señalaron.

Industria

Reforma laboral y agenda para 2026

Uno de los ejes centrales de la reunión de Junta Directiva fue el tratamiento de la reforma laboral que se inicia hoy en el Senado. Las autoridades industriales coincidieron en la importancia de avanzar en una modernización del marco normativo como condición necesaria para la creación de empleo formal. Según expresaron, la reducción de la litigiosidad y una mayor previsibilidad regulatoria son factores clave para que las empresas puedan planificar inversiones y ampliar su dotación de personal.

“La industria necesita reglas claras y estables. Sin previsibilidad, el riesgo empresario se incrementa y se desalientan las decisiones de largo plazo”, afirmaron desde la UIA. Al tiempo que reclamaron una baja sostenida de las tasas de interés y un alivio de la presión fiscal sobre el sector formal.

En el plano externo, la entidad volvió a insistir en la necesidad de un comercio exterior inteligente que nivele la cancha para la producción local. La UIA acompañó el planteo de establecer reglas claras para las plataformas electrónicas internacionales. Así como de garantizar el cumplimiento tributario y reforzar la lucha contra prácticas ilegales que afectan a la industria nacional. “Un comercio basado en reglas claras, transparentes y de competencia leal es clave. Para sostener la producción formal, el empleo industrial y una inserción internacional equilibrada y sostenible”, subrayaron.

Con este diagnóstico, la UIA inicia 2026 con una agenda cargada de desafíos. La preocupación expresada por su Junta Directiva, respaldada por los datos del CEU, deja en claro que la recuperación industrial aún es frágil. Y que, sin medidas que atiendan la competitividad y el empleo, el sector corre el riesgo de profundizar la pérdida de capacidades productivas acumuladas durante décadas.

Con información de agencia MundoGremial

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