La «cruzada ideológica» podría sumir en el caos al Gobierno de Obama.
El presidente de EE.UU acusó este martes a los republicanos de lanzar una «cruzada ideológica» y les pidió poner fin a la paralización de servicios del gobierno.
Y la situación podría agravarse de nuevo dentro de dos semanas si no hay acuerdo político sobre el límite legal de endeudamiento del país. EE.UU es un país sumamente endeudado que casi no concibe su economía sin el endeudamiento.
En un discurso en la Casa Blanca, Obama dijo que los republicanos lanzaron una "cruzada ideológica" para intentar acabar con su reforma de la salud, aprobada en 2010 y centro de la disputa por fondos en el Congreso.
"Han paralizado al gobierno en nombre de una cruzada ideológica para negar cuidados de salud asequibles a millones de estadounidenses", dijo el mandatario.
"Aprueben un presupuesto y terminen la parálisis", exigió Obama.
Pese a las intensas negociaciones en la noche del lunes al martes entre el Senado con mayoría demócrata y la Cámara de Representantes, dominada por los republicanos, ningún proyecto de ley pudo ser adoptado a la medianoche menos un minuto de Washington, cuando terminaba el ejercicio fiscal anterior.
En consecuencia, la Casa Blanca ordenó que las dependencias federales cesaran parcialmente sus actividades y enviaran a sus casas, sin sueldo, al personal "no esencial" al que no se puede pagar.
Algunas agencias pasarán a actuar con apenas 5% de su personal.
Este martes en Washington, algunos empleados públicos iban a sus oficinas para finiquitar todo y colocar en sus correos electrónicos un mensaje automático de ausencia.
Según un estudio de opinión de la universidad Quinnipiac, 77% de los encuestados atribuye a los republicanos la responsabilidad por el cierre de servicios federales. Solamente 22% apoya la estrategia republicana.
En medio de la pulseada, Obama promulgó una ley que garantiza a los militares que serán pagados pase lo que pase.
Al margen del impacto concreto del "shutdown" (cierre) del gobierno federal, su efecto en los mercados mundiales era este martes apenas perceptible. Wall Street y las bolsas europeas abrieron con alzas y Tokio cerró en verde.
Pero los expertos miran con inquietud otra fecha: si antes del 17 de octubre republicanos y demócratas no se ponen de acuerdo sobre un aumento del límite legal de endeudamiento, Estados Unidos podría verse incapacitado para hacer frente a sus obligaciones financieras y hallarse así en default sobre parte de su deuda.
De momento, Estados Unidos capta dinero en condiciones muy favorables pero una moratoria parcial podría tener consecuencias imprevisibles sobre el coste de su financiación, con un nefasto efecto de reacciones en cadena en los mercados mundiales, según expertos, informó AFP.
