Se dice de mí…a 2 años de la muerte de Néstor.
Se cumplen 2 años de la muerte de Néstor Kirchner, el presidente de la recuperación económica, de los DD.HH pero también del hegemonismo y la prepotencia. Todas las voces.
QUEDA EL RECUERDO DE UN HOMBRE POLITICO Por Julio Cobos
A dos años de la muerte de Néstor Kirchner queda el recuerdo de un ex presidente, de un hombre político que, después de Eduardo Duhalde, le tocó reencauzar el país.
Kirchner debió recuperar la autoridad política con muchos seguidores, y tuvo una participación importante en la historia argentina.
En los comienzos, él tenía otra idea de una convocatoria a sectores no afines o no peronistas con la intención de construir una propuesta superadora de transversalidad y de pluralidad, algo que hoy ha quedado en lo opuesto.
Ahora hablamos de un pensamiento único, de una hegemonía en las cosas, de una falta de tolerancia y esas son las dicotomías que se plantean con aquel líder inicial.
Inclusive, en el comienzo del mandato de la actual presidente Cristina Fernández, ya hubo un viraje respecto a esa idea original.
En la época de Kirchner se hablaba de la alternancia en el poder, aunque resignó la posibilidad de un segundo mandato. En las conversaciones que mantenía con él, me decía que ocho años era ‘una barbaridad’ y que se iba a producir un desgaste muy grande, y en ese sentido no se equivocó.
Las segundas gestiones, si no se encauzan bien o si se quiere gobernar para intentar lograr otro mandato, como lo que se pretende hacer reformando la Constitución Nacional, no es bueno ni sano. No es la base de la democracia, que es la alternancia.
UN BUEN PRESIDENTE CON APEGO AL VERTICALISMO Por Juan Carlos Zabalza
Fue una figura joven de la política argentina que se perdió en un momento importante de su vida.
Ha sido un buen presidente, encabezó una salida democrática de la crisis económica, social y política que vivía el país en ese momento y tuvo una visión del país que ha cambiado positivamente.
Es necesario afianzar los elementos esenciales que hacen a la democracia que son el diálogo, el consenso y el respeto a los poderes que marcan la Constitución Nacional.
No obstante, tengo para cuestionarle a Néstor Kirchner el apego al verticalismo en muchas decisiones pero es un cuestionamiento frente a alguien que no está y por eso resalto aspectos positivos.
Tuvo en Santa Cruz la reelección indefinida que no corresponde y desde el Frente Amplio Progresista (FAP) no compartimos.
Frente a una persona que falleció tempranamente, rescato los aspectos positivos que apuntan fundamentalmente a la salida democrática en el país.
Asumió con poco porcentaje y sin embargo produjo cambios imperantes en el área de derechos humanos, la conformación de la Corte Suprema, el nuevo Consejo de la Magistratura.
En la actualidad, en el oficialismo la figura de Kirchner se considera como paradigma de gestión. Creo que fue una figura presidencial fuerte con capacidad de coordinar y gestionar.
Desde el socialismo, tenemos una construcción distinta que no apunta a ser vertical ni tampoco manejarse en función del relato.
PARA KIRCHNER LA POLITICA ERA SOLO EL PODER Por Federico Pinedo
Nos hemos enfrentado mucho con Néstor Kirchner, que fue un adversario que mereció nuestro respeto. Para Kirchner la política era sólo el poder; para nosotros es más lo que se hace desde el poder.
Para Kirchner el poder tenía dos patas, el dinero y los medios; para nosotros el poder tiene una sola pata que es la representación democrática de todo el pueblo, mayorías y minorías, y debe respetar siempre los derechos de las personas, de cada persona. Para Kirchner el poder era sólo presente; se devoraba cada día como si fuera el último; miraba para atrás y buscaba derrotar a quién le disputaba el poder.
Para nosotros el poder es lo que debemos construir en el futuro, partiendo de lo que somos y de lo que podemos hacer nosotros; no buscamos echar la culpa a los del pasado, sino asegurarnos de ejercer toda nuestra capacidad transformadora de ahora en más.
Kirchner tenía una visión caudillesca, más autoritaria del poder y de la política; nosotros tenemos una visión más democrática, de mayor respeto por el otro, de mayor humildad, de búsqueda de acuerdos. Kirchner veía la política como una confrontación de intereses y de enfrentamiento entre poderosos; nosotros vemos la política como un ejercicio para construir desde los acuerdos, buscando la unidad, buscando lo que nos une a los argentinos como argentinos que somos.
Le hemos ponderado a Kirchner que puso la política por encima de los intereses de grupos corporativos. Le criticamos la idea y la acción de considerar que si él tenía el poder, entonces él podía violar los derechos de cualquiera.
Fue un adversario difícil, pero aun así respetaba ciertos códigos de convivencia y ciertas reglas de respeto político, cosa que sus sucesores ahora han decidido no respetar más. Prefieren no respetar ninguna regla, ninguna ley, ningún límite. Kirchner tal vez habría sido más prudente y habría pensado que los límites nos impiden desbordarnos y caernos al vacío de nuestras equivocaciones y desmesuras extremas.
Kirchner sembró las bases de un sistema de poder arbitrario, destruyendo instituciones centrales de la democracia, como la facultad de los Congresos de aprobar presupuestos o dictar leyes. El pasó por encima de eso con las leyes de superpoderes y de decretos de necesidad y urgencia. Kirchner impulsó la ley de Consejo de la Magistratura para tener derecho de veto sobre los jueces.
Pero sus sucesores ahora pretenden eliminar a sus adversarios del Consejo de la Magistratura y poner a dedo un juez para que resuelva una causa determinada. Kirchner muchas veces no daba respuestas. Sus sucesores ahora pretenden que no se les hagan preguntas.
Hay que reconocerle a Kirchner que hizo avanzar el poder político. Hay que pedirles a sus sucesores que no expandan ese poder hasta destruir la democracia, que es de todos.
UNA AUSENCIA MUY PRESENTE Por Daniel Scioli
A Néstor lo vi muchas veces mezclarse entre la gente, ir al encuentro de los que lo esperaban, fascinados, en humildes rincones de la Provincia. Yo estaba con él y aseguro que se lo veía a gusto, eso era genuino. Había una energía que cargaba el ambiente.
Pienso que, como los grandes, supo fijar una mirada que adelantaba a su tiempo. Interpretó como nadie los cambios económicos y sociales a nivel global y que hoy son noticia en el mundo entero. Supo apostar a la economía real por sobre la especulación financiera y preparar así a la Argentina para los nuevos desafíos que se avecinaban.
Retribuyó el respaldo popular recuperando la política como la única herramienta que permite a los hombres canalizar pacífica y eficazmente los conflictos de la sociedad.
Néstor se entregó en cuerpo y alma a una causa y cuando eso pasa, el efecto es multiplicador y hoy vemos cómo se recreó en los jóvenes la vocación política y participativa.
Su gobierno renovó la máxima autoridad judicial del país y hoy la calidad institucional de esta Corte es indiscutible. Fue muy enfático en la profundización de la política de Derechos Humanos.
Recuperó el orgullo soberano nacional con sus acciones de desendeudamiento y negoció una reestructuración de la deuda externa por 81.836 millones de dólares con una quita del 65 por ciento aceptada por más del 75 por ciento de los acreedores. Hubo superávit gemelos fiscal y comercial, por primera vez en la historia del país.
El país desarrolló la potencia exportadora de la agroindustria con márgenes de rentabilidad inéditos. Apuntaló decididamente el proceso de reindustrialización, y en el período 2003-2007, la industria argentina creció a un promedio anual del 10,3% en términos del Índice de Volumen Físico (IVF). Esto ayudó en la generación de empleo de calidad y durante su presidencia, el salario mínimo aumento casi el 400%, la pobreza se redujo a la mitad -del 47% al 23%- y la indigencia, que pasaba el 20%, era menor a 8% al concluir su mandato.
Con la Ley de Financiamiento Educativo, buscó garantizar un aumento progresivo de la inversión total en educación, ciencia y tecnología hasta alcanzar el 6% del producto bruto interno en el año 2010. Al final de su mandato, el presupuesto educativo se había triplicado con respecto a 2003 y con el Plan Nacional 700 escuelas se desarrolló la infraestructura, y se llevan construidas ya 1450 escuelas.
Su tenacidad, su talento y su sobrehumana capacidad de trabajo le valieron el reconocimiento no sólo en la Argentina sino también en el mundo, principalmente en nuestro continente, donde desde la UNASUR trabajó por la paz, el diálogo entre los países y por la democracia.
Quise honrar con lealtad y patriotismo su confianza. En 2003 me eligió como su compañero de fórmula en esas inciertas presidenciales, me propuso acompañarlo como su vicepresidente en el Partido Justicialista y también en 2007 -cuando junto a Cristina alentaron y respaldaron mi candidatura como gobernador de la provincia de Buenos Aires- y nuevamente en 2009 cuando había que defender este proyecto, mientras algunos desertaban o miraban desde afuera para diferenciarse o "autopreservarse" egoístamente.
Estoy orgulloso de haber estado a su lado. Y estoy seguro que hubiera sido también el camino en 2011.
Si hay algo que aprendí en la intensa experiencia de trabajar durante más de 7 años junto a Néstor fue el valor de ser leal a las convicciones propias, en especial en las circunstancias más difíciles y complejas.
A lo largo de este tiempo alcanzamos logros y superamos adversidades que hicieron más fuertes nuestro vínculo de afecto y respeto desde el punto de vista humano e institucional.
Su recuerdo nos alienta a seguir dando cada día más de nosotros hasta que la transformación sea total y cambie la vida de todos para bien y para siempre.
Néstor se metió en el corazón del pueblo argentino. Y esa gratitud se continuó en fuerza porque hoy está Cristina, su compañera de toda la vida, de su lucha y de sus sueños.
Tanto esfuerzo valió la pena. Gracias Néstor.
Kirchner llegó a la Argentina del infierno y empezó el duro trabajo de sacarnos, Por Carlos Heller
El diputado Carlos Heller recordó al ex presidente Néstor Kirchner en la víspera del segundo aniversario de su muerte y afirmó que "él llegó a la Argentina del infierno y empezó el duro trabajo de sacarnos".
"Yo que no vengo de la tradición peronista y él tenía siempre claro para que este proyecto pueda tener la profundidad y continuidad había que construir una gran fuerza amplia y plural con la que soñaba", señaló en diálogo con Télam.
El diputado por Nuevo Encuentro destacó también la labor del ex mandatario en la integración regional: "Kirchner construyó este gran proyecto latinoamericano, y su `no` al ALCA fue un hito".
