Cristina Kirchner: «Voy a contestar preguntas cuando llamen a declarar a Stornelli»
La expresidenta amplió su declaración en la causa Cuadernos y cruzó al tribunal. Calificó de «mafiosos» al fallecido juez Claudio Bonadio y al fiscal Carlos Stornelli. Condicionó sus respuestas a que el fiscal sea citado a indagatoria.
Una jornada de alto voltaje político y judicial se vivió este martes en los tribunales federales de Retiro. La expresidenta Cristina Kirchner amplió su declaración en la causa Cuadernos ante el Tribunal Oral Federal 7, en una audiencia que combinó momentos de tensión procesal con durísimas acusaciones contra el sistema judicial. La exvicepresidenta, que cumple prisión domiciliaria en la causa Vialidad, condicionó sus respuestas a que el fiscal Carlos Stornelli sea citado a declarar.
«Me preguntaba el presidente del tribunal si voy a contestar preguntas. ¿Sabe cuándo voy a contestar preguntas de este tribunal y de cualquier otro? Cuando lo llamen a Stornelli a que declare sobre alguna de las barbaridades que están comprobadas en expedientes que están en esta misma casa», disparó la exmandataria ante los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli.
«Estamos ante prácticas mafiosas»
Desde el inicio de su exposición, Cristina Kirchner cuestionó la investigación que lideraron el fallecido juez Claudio Bonadio y el fiscal Stornelli. «Estamos ante una causa donde el juez Bonadio y el fiscal Stornelli son directamente mafiosos», afirmó, y agregó: «Ya no estamos ante una persecución política, estamos ante prácticas mafiosas por parte de jueces y fiscales».
La expresidenta centró sus críticas en el uso de la figura del arrepentido en el expediente. Sostuvo que Bonadio y Stornelli tuvieron «un manejo criminal de la figura del arrepentido» y que «fraguaron pruebas para detener sólo a una persona». En esa línea, señaló que los investigadores «metían presa gente para que dijeran que yo era la responsable de todo».
El vínculo con la causa Vialidad y la mención a Milei
La exmandataria estableció paralelismos entre el expediente Cuadernos y la causa Vialidad, donde ya tiene una condena confirmada por la Corte Suprema. Consideró que la causa por la que estaba citada «ha desalojado del podio a Vialidad» en materia de persecución judicial. «La causa vialidad es emblemática en materia de persecución judicial. Hay un estadio superior en orden a la ideología. Ahora estamos inmersos en prácticas mafiosas de jueces y fiscales», expresó.
En un tramo de alto impacto político, Cristina Kirchner recordó las palabras del presidente Javier Milei en la última Asamblea Legislativa. «El 1 de marzo en la Asamblea Legislativa el presidente de la República anuncia que voy a seguir presa por esta causa y por el Memorandum con Irán», señaló, y desafió: «Yo invito a cualquiera de ustedes a que me traigan alguna manifestación de algún presidente que haya anunciado en una asamblea legislativa que un ciudadano argentino iba a ir preso por causas judiciales en trámite».
La interrupción del tribunal y el pedido para regresar a su domicilio
La audiencia comenzó con un cruce formal con el presidente del tribunal. «Usted sabe que estoy detenida, he venido en calidad de detenida con prisión domiciliaria, todas estas preguntas son de público y notorio», expresó Cristina Kirchner al ser interrumpida durante la identificación de rigor.
La exmandataria, que llegó a los tribunales con tobillera electrónica desde su domicilio de detención, confirmó que declararía y luego solicitó regresar a su casa una vez finalizada la exposición. El tribunal autorizó el regreso, en una jornada que se extendió por varias horas en la sala Auditorium del subsuelo de Comodoro Py, el mismo ámbito donde fue juzgada en la causa Vialidad.
La condición para responder preguntas
El eje del planteo de la expresidenta fue su negativa a responder preguntas mientras el fiscal Stornelli no sea llamado a declarar. Cristina Kirchner extendió esa condición a otros funcionarios. «Hasta que no lo llamen a Stornelli para que venga a explicar las barbaridades que están probadas, no voy a contestar preguntas», insistió.
Además, apuntó contra el expresidente Mauricio Macri y el ministro de Economía Luis Caputo. Aseguró que también responderá preguntas el día que algún juez cite al exmandatario «para hablar de los parques eólicos» o por la deuda con el Fondo Monetario Internacional, situación de la cual «no hay ni una causa». «Ese día voy a contestar preguntas… hasta ese día no voy a formar parte de este circo», sentenció.
Ironías y un mensaje final
En el tramo final de su declaración, la exvicepresidenta ironizó sobre las acusaciones que la vinculan con el empresario Lázaro Báez. Sostuvo que existen incoherencias por parte de quienes la acusan, dado que algunos aseguran que está presa porque «administraba todo en favor de Báez» y, según Cristina Kirchner, esos mismos consideran que es «la socia de todos los otros empresarios».
«Si bien tienen derecho a perseguir, deberían ser más coherentes», ironizó. Y concluyó con una frase que resonó con fuerza en la sala: «Me puedo morir presa con este sistema judicial, pero créanme que en algún momento esto se va a terminar». La audiencia dejó una imagen clara: la expresidenta no solo declaró, sino que puso condiciones y apuntó directamente contra quienes investigaron la causa que la tiene otra vez en el banquillo.
