Datos oficiales confirman que el sector privado perdió 128.600 puestos de trabajo en solo 1 año
Según informes oficiales del SIPA y la Encuesta de Indicadores Laborales hubo una nueva caída del empleo formal a pesar de las contrataciones y con actividades económicas en retroceso.
Según el informe del SIPA, la cantidad de trabajadores registrados alcanzó en abril de 2026 los 12,765 millones, con una disminución del 0,2% respecto de marzo (28.000 personas menos) y una caída del 0,7% interanual, equivalente a 92.200 trabajadores menos que un año antes.
Dentro de ese universo, el empleo asalariado registrado del sector privado volvió a retroceder. En abril se ubicó en 6,130 millones de trabajadores, con una baja mensual del 0,2% y una caída interanual del 2,1%, lo que representa 128.600 puestos menos que en abril de 2025. El propio informe señala que el empleo asalariado formal privado mantiene una trayectoria descendente desde septiembre de 2023 y que la caída observada en abril se encuentra en línea con la dinámica registrada durante los últimos meses.
Las empresas siguen sin mostrar expectativas de crecimiento
La Encuesta de Indicadores Laborales, que releva empresas privadas de 10 o más trabajadores y corresponde a mayo de 2026, muestra que las perspectivas de contratación permanecen prácticamente estancadas.

Solo el 2,9% de las empresas espera incrementar su dotación de personal durante los próximos tres meses, mientras que el 2,8% prevé reducirla. De esta manera, la expectativa neta de empleo se ubica en apenas 0,1%, uno de los valores más bajos de los últimos dos años.
El relevamiento también muestra que durante mayo la tasa de entrada fue inferior a la de salida, lo que explica que el empleo privado registrado volviera a disminuir 0,1% en el mes y 1,1% en la comparación interanual.
La caída del empleo alcanza a la mayoría de las actividades
Ambos informes coinciden en que el deterioro del empleo formal se extiende a gran parte de la economía.
En la EIL, correspondiente a mayo, Construcción fue la única actividad que mostró crecimiento mensual (1,0%). En el resto de los sectores se registraron caídas: Industria manufacturera (-0,1%), Servicios comunales, sociales y personales (-0,1%), Servicios financieros y a las empresas (-0,2%), y Comercio, restaurantes y hoteles junto con Transporte, almacenamiento y comunicaciones, ambos con una baja del 0,3%.
En términos interanuales, la EIL indica que solo Comercio, restaurantes y hoteles presentó crecimiento (0,5%), mientras que las mayores caídas correspondieron a Construcción (-2,9%), Transporte, almacenamiento y comunicaciones (-2,8%) e Industria manufacturera (-2,4%).
Por su parte, el SIPA muestra que en abril únicamente Hoteles y restaurantes (+0,4%) y Agricultura, ganadería, caza y silvicultura (+0,2%) aumentaron el empleo. Enseñanza, Servicios sociales y de salud y Suministro de electricidad, gas y agua permanecieron sin cambios, mientras que nueve ramas redujeron su dotación. Entre las mayores bajas mensuales se destacaron Pesca (-5,9%), Intermediación financiera (-0,9%), Transporte, almacenamiento y comunicaciones (-0,4%), Industrias manufactureras (-0,3%), Comercio y reparaciones (-0,3%) y Explotación de minas y canteras (-0,3%).

En la comparación interanual, el SIPA confirma una caída del 2,1% del empleo asalariado privado. Solo Suministro de electricidad, gas y agua (+0,4%), Enseñanza (+0,2%) y Servicios comunitarios, sociales y personales (+0,1%) registraron aumentos, mientras que los mayores retrocesos correspondieron a Explotación de minas y canteras (-5,0%), Intermediación financiera (-4,6%), Industrias manufactureras (-4,5%) y Comercio y reparaciones (-2,7%).
El trabajo independiente amortigua parcialmente la caída
El informe del SIPA muestra que, mientras el empleo asalariado registrado cayó 1,4% interanual, el trabajo independiente creció 1,8%. Dentro de ese segmento aumentaron los monotributistas (+2,3%) y los monotributistas sociales (+2,4%), mientras que los trabajadores autónomos disminuyeron 1,2%.
Aunque la EIL y el SIPA corresponden a meses distintos y utilizan metodologías diferentes, ambos informes convergen en un mismo diagnóstico: el empleo registrado continúa retrocediendo, las empresas mantienen expectativas de contratación prácticamente neutras y la caída del empleo privado alcanza a la mayor parte de las ramas de actividad. Los registros oficiales muestran un mercado laboral formal que sigue perdiendo dinamismo y que, por el momento, no exhibe señales claras de recuperación.
Con información de agencia MundoGremial
