¿Inflación desatada? Tercera suba consecutiva desde septiembre

El INDEC informó un incremento de precios del 2,5% en noviembre, la cifra más alta en siete meses, con aumentos generalizados en alimentos, vivienda y transporte que marcan una tendencia alcista.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos confirmó este jueves que el ritmo de los precios no da tregua y acumula tres meses consecutivos al alza. El indicador de noviembre se ubicó en el 2,5%, registrando el nivel más elevado desde abril de este año, cuando había alcanzado el 2,8%. Este dato interrumpe el breve período de moderación que se vivió entre mayo y agosto, despertando una nueva señal de alerta sobre la persistencia inflacionaria en la economía argentina.

El contexto del mes estuvo marcado por una notable volatilidad en el tipo de cambio, en un escenario preelectoral por las legislativas nacionales, que impactó en los mercados. A esto se sumaron ajustes tanto en precios estacionales como en aquellos regulados por el Estado. Pese a que la inflación interanual mostró un leve descenso al 31,4%, el dato mensual consolida una inquietante secuencia: tres meses seguidos por encima de la barrera del 2%.

Los rubros que lideraron la suba

El análisis por divisiones del Índice de Precios al Consumidor revela un aumento generalizado, con tres rubros a la cabeza. El mayor incremento correspondió a Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles, con un salto del 3,4%. Muy de cerca le siguió Transporte, que aumentó un 3,0%. El tercer lugar lo ocupó Alimentos y Bebidas no alcohólicas, con una suba del 2,8%, un dato que golpea directamente el bolsillo de las familias. Completaron el podio de incrementos significativos las categorías de Comunicación (2,7%) y Bienes y Servicios Varios (2,5%).

El propio informe del INDEC detalló que “la división con mayor incidencia en la variación mensual regional fue Alimentos”. En contrapartida, señaló que “las dos variaciones que registraron las menores en noviembre fueron Equipamiento y Mantenimiento del Hogar así como las Prendas de Vestir y Calzado”. Esto refleja una presión concentrada en bienes y servicios esenciales para la vida diaria.

La presión en la canasta básica

Dentro del crucial rubro de los alimentos, el desglose para el Gran Buenos Aires arroja luz sobre los productos que más empujaron el índice. Fuera del factor estacional, los mayores incrementos se observaron en Carnes y Derivados, con un fuerte 4,5%, y en Frutas, que escalaron un 6,8%. Pan y Cereales también contribuyeron con un aumento del 2,0%. En un movimiento atípico y que ofrece un respiro parcial, el precio de Verduras, Tubérculos y Legumbres registró una caída del 5,1%.

Otro rubro que mostró un comportamiento dinámico fue Recreación y Cultura, con una variación del 4%. El organismo estadístico atribuyó este resultado principalmente a los ajustes en los paquetes turísticos y, en menor medida, a subas en servicios recreativos, deportivos y culturales, un movimiento que suele intensificarse al acercarse el período estival.

Las proyecciones que anticiparon el resultado

El dato oficial no tomó por sorpresa al mercado. Previo a su publicación, las consultoras privadas ya habían estimado que el IPC de noviembre oscilaría entre el 2,3% y el 2,5%. Sus pronósticos se basaban en el seguimiento de las subas en alimentos y en los ajustes tarifarios del transporte público. Firmas como EcoGo y Equilibra habían proyectado específicamente un 2,5%, lo que finalmente se confirmó.

El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, que recopila las previsiones de 42 consultoras y entidades financieras, había estimado para noviembre una inflación del 2,3%, levemente inferior al resultado final. Este mismo relevamiento ajustó al alza sus expectativas para los últimos dos meses del año y proyecta que el acumulado total de 2025 superará el 30%.

El desempeño regional y la visión oficial

Geográficamente, la aceleración de precios no fue uniforme en todo el país. La región de Cuyo mostró el índice más alto, con un 2,8%. Le siguieron el Gran Buenos Aires y la región Pampeana, ambas con el 2,5% que promedia a nivel nacional. En el Noreste la inflación fue del 2,4%, mientras que el Noroeste y la Patagonia registraron la menor variación, con un 2,3%.

Frente a estos números, el ministro de Economía, Luis Caputo, se refirió a la trayectoria inflacionaria en un contexto más amplio. “A casi dos años de gestión, y partiendo de un 25,5% mensual en diciembre de 2023, la inflación se redujo a los menores niveles en 8 años”, afirmó. El funcionario añadió que “el orden fiscal y monetario permitió mitigar el impacto de la caída en la demanda de dinero en los meses preelectorales y sostener el crecimiento económico, con una suba de 1,4% del EMAE entre julio y septiembre”.

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