Reforma Laboral: El Gobierno sacrificó las licencias médicas y prepara el festejo en el Senado
Diputados le dio media sanción al proyecto de Reforma Laboral con 135 votos a favor y 115 en contra. La iniciativa vuelve al Senado donde se descuenta su sanción definitiva
La Cámara de Diputados aprobó en general el proyecto de reforma laboral impulsado por el Poder Ejecutivo, en una sesión extensa y atravesada por la tensión que generó el cuarto paro general de la CGT contra la gestión de Javier Milei. Con 135 votos positivos de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, el MID, Innovación Federal y bloques provinciales, contra 115 rechazos de Unión por la Patria, el Frente de Izquierda y algunos monobloques peronistas, la iniciativa logró sortear el primer gran escollo.
El proyecto, que ahora regresa al Senado para su sanción definitiva tras las modificaciones introducidas en Diputados, introduce cambios de fondo en la legislación laboral. Entre los puntos más salientes, se redefine la base para calcular indemnizaciones, se descentraliza la negociación colectiva, se crea un fondo patronal para desvinculaciones y se limita el derecho de huelga en servicios considerados esenciales. La eliminación del artículo 44, que establecía una rebaja salarial para trabajadores con enfermedades o accidentes no laborales, fue una de las concesiones que allanó el camino para el triunfo.
Tensión dentro y fuera del recinto
La jornada estuvo marcada por la movilización sindical en las inmediaciones del Congreso y por un clima de alta temperatura política dentro del recinto. Pasadas las 21 horas, cuando varios legisladores oficialistas y aliados se habían retirado de sus bancas, el bloque de Unión por la Patria intentó una jugada para frenar el tratamiento. Pidió una moción de orden para que el proyecto regresara a comisiones, argumentando que no existía quórum para continuar.
El secretario parlamentario Adrián Pagán aclaró que la moción debía hacerse con quórum presente, lo que desató airados reclamos desde la bancada peronista. La situación obligó al titular de la Cámara baja, Martín Menem, a regresar al estrado, seguido por la mayoría de los legisladores libertarios, que retomaron sus lugares para evitar la maniobra opositora. Finalmente, la moción fue rechazada y la sesión continuó hasta la madrugada.
Los ejes centrales de la reforma
El proyecto aprobado modifica aspectos estructurales del derecho laboral. En materia de indemnizaciones, se establece que solo se considerará la remuneración mensual, normal y habitual, excluyendo conceptos no mensuales como el aguinaldo o las vacaciones. La indemnización por despido sin causa será la única reparación, y se fija un nuevo esquema de actualización de créditos laborales que combina el índice de inflación del INDEC con un interés anual del 3%.
Se crea además el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), destinado a cubrir costos de desvinculación, que se financiará con un aporte patronal del 1% para grandes empresas y del 2,5% para MiPyMEs. A cambio, las empresas recibirán descuentos en las contribuciones patronales con destino a la seguridad social. El sistema de banco de horas permitirá compensar jornadas extendidas de hasta 12 horas con reducciones en otras fechas, siempre que se respeten 12 horas de descanso obligatorio.
En el capítulo sindical, se topan las cuotas solidarias en un 2%, se condiciona la realización de asambleas a la autorización del empleador y se limita el crédito horario de los delegados a diez horas mensuales. El derecho de huelga queda restringido en servicios esenciales, que deberán garantizar una cobertura mínima del 75%, y en servicios trascendentales, con un piso del 50%. Los bloqueos a empresas serán considerados infracciones muy graves.
Vacaciones, antigüedad y pago en moneda extranjera
El texto también modifica el régimen de vacaciones, que podrán otorgarse entre el 1° de octubre y el 30 de abril, y fraccionarse en períodos mínimos de siete días. Los empleadores deberán notificar con 45 días de anticipación. En cuanto a la antigüedad, si transcurren más de dos años entre el cese y el reingreso con el mismo empleador, el período anterior no será computado.
Se incorpora la posibilidad de remunerar en moneda extranjera, además de las modalidades ya vigentes. Los certificados médicos que justifiquen inasistencias deberán cumplir nuevos requisitos de validez, y ante discrepancias podrá convocarse a una junta médica. Se elimina la responsabilidad solidaria de la empresa principal en casos de contratación de terceros, y los trabajadores de plataformas son definidos como «prestadores independientes», aunque las empresas deberán contratar seguros de accidentes y brindar capacitación.
El camino hacia la ley
La iniciativa, que ya contaba con media sanción del Senado, volverá ahora a la Cámara alta para que sean ratificadas las modificaciones introducidas en Diputados, principalmente la eliminación del artículo 44. Todo indica que será tratada el próximo viernes, en una sesión que el oficialismo ya se prepara para celebrar. La presidenta del Senado, Victoria Villarruel, llamó a sesión para la semana entrante sin tener aún el proyecto en mano, una muestra de la confianza del Gobierno en que los votos están asegurados.
Mientras los sindicatos amenazan con judicializar la ley, en la Casa Rosada ya preparan el festejo. La reforma laboral, que el oficialismo define como la modernización más profunda desde el regreso de la democracia, está a un paso de convertirse en realidad. Para el sindicalismo, en cambio, es el retroceso más potente en materia de derechos colectivos e individuales de las últimas cuatro décadas.
