A una semana de la asunción presidencial
Javier Milei asumirá la primera magistratura el próximo domingo 10 de diciembre y a pasos acelerados -luego de marchas y contramarchas- con usinas del macrismo y de La Libertad Avanza funcionando a pleno pretendiendo instalar ministros a cualquier precio, pese a tanta puja, el electo presidente ya designó a la casi totalidad de sus ministros.
Su gabinete constará de ocho ministerios. Dos, en realidad, serán «súper ministerios», porque unificarán tareas y responsabilidades de otros.
«La perlita» de las designaciones es la del Ministro de Economía. Ayyyy Milei…
Luis Caputo será su ministro de Economía. Se trata de quien fue el peor funcionario del desgobierno de Mauricio Macri 2015-19 -préstamo a 100 años; echado del Ejecutivo por presión del Fondo Monetario Internacional (gestión Christine Lagarde) porque se estaba «timbeando» préstamos de organismos internacionales de crédito.
Increíblemente, la confirmación de este polémico personaje en Hacienda irrumpió como un contrasentido porque Javier Milei lo había defenestrado, también el ex director del FMI Alejandro Werner.
Milei dijo en su momento en un programa televisivo conducido por Mauro Viale que «Caputo se fumó más de 15 mil millones de dólares. Se terminó en el Fondo Monetario Internacional, lo echaron a (Federico) Sturzenegger acusándolo de manejar mal la mesa, y se fumó 15.000 millones de dólares de reservas irresponsablemente, ineficientemente. Y nos deja este despiole de la Leliq. Y bueno, ahora (Guido) Sandleris va a tratar de hacer lo que pueda».
A su vez, esta semana en una entrevista del programa Odisea Argentina (que conduce Alejandro Fantino) el ex director del Fondo Monetario Internacional Alejandro Werner expresó: Caputo fue quien le “recomendó” al ex presidente la opción de pedir un préstamo al FMI. En esa línea, consideró que el empresario no estaba calificado para cumplir con las demandas que exigía el puesto que le otorgó Mauricio Macri.
Atención con este dato comparativo: De la Rúa convocó a Domingo Cavallo en 2001 para que resolviera el dilema de la Convertibilidad y el país explotó en diciembre de ese mismo año.
Hoy Milei lo convocó a Toto Caputo para que resuelva el dilema de las Leliq.
Nos quemamos con leche y repetiremos la historia?
Las demás designaciones
Diana Mondino será titular del Ministerio de Relaciones Exteriores; Patricia Bullrich «comandará» el Ministerio de Seguridad y Guillermo Francos se hará cargo del Ministerio del Interior.
Por otra parte, ATENCIÓN no fue confirmado quién se hará cargo del Ministerio de Defensa y Justicia; mientras que Guillermo Ferraro será el titular del «Súper» Ministerio de Infraestructura, que unificará Transporte, Obras Públicas, Minería, Energía y Comunicaciones.
Y Sandra Pettovello se hará cargo del «Súper» Ministerio de Capital Humano que unificará Desarrollo Social, Salud, Trabajo y Educación.
Estos días recordando historias del fútbol xeneize (Boca Juniors) hubo cabaret en la política nacional. Políticos, periodistas (SI. PERIODISTAS) ensobrados de un lado y de todos los lados, en un lodo todos manoseados tirando nombres o posibles designaciones al voleo, inescrupulosos, sin pudor, me hizo recordar a la película «No habrá más penas ni olvido» de Hector Olivera (1983) libro de Osvaldo Soriano que escribió en 1974 y se mal informó que lo había escrito en el exilio porque se publicó en 1978 pleno Proceso de Reorganización Nacional última dictadura cívico-militar.
Para este final el recuerdo del actor Ulises Dumont (genio) en el personaje de Cerviño, el fumigador. Tiraba DDT desde su avioneta pero terminó salpicando mierda sobre todo un pueblo (Colonia Vela), inspirado en la localidad tandilense de María Ignacia Vela.
Argentina siempre vuelve a estos enchastres. Y políticos, personajes de la farándula y sobre todo periodistas desparraman mierda sobre el que enciende un televisor, una spika, lee un diario o mete las narices en las redes sociales.
Tal vez estemos a un par de meses de volver a estrellarnos.
Dios nos salve y guarde.
Por Pedro Noel Romero, colaboración Ad-honorem.
