La única fábrica de porcelanas del país abrió retiros voluntarios para reducir 50% de su personal

La histórica fábrica de porcelana Verbano está en crisis económica y productiva y quiere reducir el 50% de su planta de empleados mediante retiros voluntarios.

La empresa Faiart Argentina S.A., responsable de la reconocida marca y considerada la única productora industrial de porcelana del país, inició un proceso de retiros voluntarios y analiza una fuerte reducción de personal para intentar sostener la continuidad operativa de la planta.

Actualmente la firma cuenta con 105 trabajadores y, según trascendió, la intención empresaria es reducir inicialmente cerca del 30% de la planta, aunque puede escalar al 50% de las desvinculaciones si la situación financiera continúa deteriorándose.

Sueldos en cuotas y caída de ventas

La crisis escaló durante mayo, cuando la compañía debió desdoblar el pago de salarios. Primero abonó el 70% de los haberes y días después completó el porcentaje restante, una situación que no se registraba desde hace años dentro de la planta.

Desde el sector gremial vinculan el deterioro de la actividad con la caída del consumo interno, el aumento de costos y el crecimiento de las importaciones desde China, en un escenario que golpea con fuerza a distintas ramas de la industria nacional.

 «Como muchas fábricas del país, Verbano no escapa de la crisis», señalaron trabajadores, donde además recordaron que durante los primeros meses del año ya se habían aplicado suspensiones para intentar sostener el nivel de actividad.

Hasta el momento, al menos 17 trabajadores habrían aceptado las condiciones de retiro voluntario propuestas por la empresa, mientras continúan las negociaciones con el resto del personal.

Un símbolo industrial que intenta sostenerse

Fundada en 1953, Verbano se consolidó durante décadas como una de las marcas emblemáticas de la industria argentina de porcelana fina, abasteciendo al sector hotelero, gastronómico y comercial, además del mercado minorista. La planta de Capitán Bermúdez posee una capacidad teórica de producción de unas 12.000 piezas diarias y supo convertirse en referencia del segmento de alta gama, con clientes vinculados a cadenas hoteleras y gastronomía profesional.

Sin embargo, la falta de trabajo, el incremento de los costos de la energía y la caída del mercado interno redujeron fuertemente la producción y obligaron a la empresa a avanzar con un proceso de reestructuración.

La empresa apuesta a una reconversión para evitar el cierre

Pese al escenario crítico, la firma intenta sostener un plan de reconversión para evitar un eventual cierre definitivo de la planta. Entre los principales ejes aparece la reducción de costos, inversiones en eficiencia energética mediante hornos de menor consumo y una mayor orientación hacia mercados externos para generar divisas.

La estrategia también incluye potenciar el outlet de fábrica y desarrollar líneas de productos con mayor valor agregado para competir frente al avance de artículos importados desde China. 

Con información de agencia MundoGremial

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.