Audiencia Pública: la gradualidad de Aranguren empieza con aumentos de hasta 237%

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El ministro de Energía, Juan José Aranguren, anunció en la Audiencia Pública que se realiza para debatir la tarifa del gas que desde octubre las facturas llegarán con aumentos de hasta 236%.

El porcentaje corresponde a los usuarios residenciales mientras que para industrias y comercios, el ajuste será del 500%.

El funcionario aseguró también que, desde el mes que viene, se aplicarán aumentos semestrales durante los próximos tres años, «a fin de lograr a fines de 2019 el valor de mercado» y eliminar, así, los subsidios.

El ministro defendió los incrementos a fin de “dar señales adecuadas al uso responsable, promover la producción y el empleo local y reducir las importaciones”, mientras representantes provinciales y de los principales productores del país (YPF y Total Austral), al igual que consultoras y entidades empresarias del sector, aportaron sus argumentos en el mismo sentido.

Las primeras tres horas de la audiencia pública, precisamente, fueron reservadas por el Ente Nacional de Regulación del Gas (Enargas) mayormente a voceros directos e indirectos del negocio, incluidas las once licenciatarias de los servicios de transporte y distribución del fluido.

Aranguren aprovechó sus 20 minutos de exposición, desde las 9.23 horas, para recordar que “el 40% de la población no tiene aún acceso a las redes de gas natural, mientras en invierno se importa un tercio del consumo”.

Alentó luego “un sendero gradual y previsible de precios que acorte la brecha entre costo de producción y precios, y concientizar sobre el impacto del ahorro energético en el poder adquisitivo familiar y en el cuidado ambiental”.

Aranguren rechazó además la “injusta distribución de subsidios a nivel federal”, y remarcó la importancia de la tarifa social, orientada a “proteger a los más vulnerables”, que alcanza a un millón y medio de hogares.

El ministro insistió en la necesidad de reducir los subsidios, que el año pasado sumaron en el sector 5.700 millones de dólares, que fueron pagados inclusive por quienes no cuentan con el servicio por redes.

“Quisimos –continuó Aranguren- llevar el precio del gas en boca de pozo de 1,29 a 4,72 dólares el millón de BTU (unidad térmica británica), pero la Corte Suprema dijo que era un precio de mercado y ordenó realizar esta audiencia”.

Por eso, explicó, “proponemos pasar a 3,42 dólares y evolucionar de forma gradual y previsible con aumentos semestrales en tres años, de forma tal de lograr el valor de mercado a fin de 2019. En ese momento cualquier otra modificación va a estar definida por la oferta y la demanda, y no va a ser necesario una audiencia publica”.

En el caso de las áreas donde mayor es la incidencia de los subsidios –Malargüe, la Patagonia y la Puna- los aumentos semestrales concluirán en octubre del 2022.

En cuanto al impacto en los consumos residenciales, Aranguren precisó que “para los consumos más bajos la tarifa será de 107 pesos antes de impuestos, cuando el gas en garrafas demanda 299 pesos mensuales”.

“Es decir, el 56% de los hogares tienen un consumo que es tres veces menos que el combustible sustituto, frente a los 50 pesos de la tarifa social y lo que cuestan los abonos de TV cable o el servicio de telefonía celular», comparó Aranguren.

El ministro agregó que “vamos a escuchar las exposiciones» para evaluar “cualquier tipo de modificación que se deba hacer», tanto para el servicio comercial como el de GNC –para los cuales rigen las subas dispuestas en abril- “para tener un sistema coherente y homogéneo”.

Por su parte, el ministro de Energía de Neuquén, Alejandro Nicola, resaltó por su parte el aporte de la provincia a la oferta gasífera y puso de relieve el aumento de la producción desde 2013, cuando se estableció el denominado “Plan Gas”, que reconoció mayores precios a los productores.

“Si las señales de precios continúan siendo las adecuadas se revertirá la declinación productiva y se podrán explotar los recursos no convencionales con las importantes inversiones ya programadas por empresas de primer nivel mundial”, afirmó.

Fernando Giliberti, de YPF, advirtió en tanto que la demanda interna crece al 3% anual, y pronosticó que las erogaciones anuales de la empresa aumentarán de 6 a 12 mil millones de dólares por año.

“En el conjunto de la industria esas inversiones deberán ser mayores, porque tienen menos pozos en portfolio, aún no hicieron pilotos suficientes, y por el mayor costo del capital”, señaló.

Hernán Silva, de Total Austral, detalló a su vez las exigencias del negocio off shore (frente a las costas de Tierra del Fuego) y proyectó que las importaciones de 30 millones de m3 de gas podrían pasar a 100 millones en diez años si no se incrementa la producción local.

“Tenemos recursos naturales y humanos en el país, y proyectos competitivos a paridad de importación, que por añadidura implican efectos multiplicadores en lo macroeconómico, por empleos, regalías, impuestos e inversiones en infraestructura”, concluyó.

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