«Becas precarizadas»: El Gobierno cambió las residencias médicas en pleno conflicto con el Garrahan
El Ministerio de Salud modificó el sistema de residencias transformándolas en becas formativas. Los residentes del Hospital Garrahan denuncian pérdida de derechos laborales.
El Ministerio de Salud nacional, a cargo de Mario Lugones, oficializó este miércoles una polémica reforma al Sistema Nacional de Residencias Médicas mediante la Resolución 865/2025 publicada en el Boletín Oficial. La medida llega en medio del conflicto laboral con los médicos del Hospital Garrahan y genera fuertes críticas por lo que los residentes consideran una «precarización laboral encubierta».
El nuevo esquema de «becas»
La reforma establece dos modalidades para los residentes:
- Beca Institución: La entidad formadora otorga directamente la beca sin descuentos, con posibilidad de bonificaciones extras. La ART y cobertura de salud quedan a cargo del hospital.
- Beca Ministerio: Los residentes reciben el monto con descuentos previsionales y se incorporan a la obra social estatal, sin posibilidad de bonos adicionales.
Desde la cartera sanitaria argumentaron que buscan «restituir el carácter formativo» de las residencias y corregir lo que describen como «desvíos» del sistema anterior, que según el gobierno convertía las residencias en «empleo encubierto». «No es empleo público, no es una relación laboral. Es una etapa formativa con financiamiento estatal», señaló el comunicado oficial.

La crisis en el Garrahan
Los residentes del Hospital Garrahan rechazaron contundentemente la medida. En un comunicado difundido en sus redes sociales, afirmaron: «Vamos a cobrar un estipendio en negro, en vez de un sueldo en blanco». Denunciaron que perderán «obra social, aportes jubilatorios, aguinaldo, licencias y antigüedad en el hospital».
Una médica residente que prefirió mantener su anonimato declaró a Noticias Argentinas: «Esta resolución cierra el sistema de residencia como tal para pasar a otorgar becas y perder derechos». Los profesionales cuestionaron especialmente el argumento oficial sobre el «prestigio» de la formación: «Como si el prestigio pudiera pagar alquiler, comida o salud».
Reacciones y consecuencias
El cambio se produce mientras los residentes del Garrahan mantienen su reclamo salarial y exigen a los diputados tratar la Ley de Emergencia para la Salud Infantil. En su comunicado, los médicos advirtieron: «Sin residentes, el Garrahan no funciona» y calificaron la medida como «un intento de destruir el sistema de residencias como lo conocemos».
El Ministerio de Salud, por su parte, responsabilizó a gestiones anteriores por mantener lo que describió como «parches» en el sistema de formación. La cartera insistió en que la reforma otorga mayor autonomía a los residentes para decidir cómo completar su formación profesional.
Mientras tanto, el conflicto en el principal hospital pediátrico del país se profundiza, con los residentes sosteniendo que la solución a sus reclamos «no puede ser el retroceso» en sus condiciones laborales. «No hay derechos laborales. No hay futuro», concluyeron en su mensaje, dejando en evidencia la fractura entre la visión oficial y la de los profesionales en formación.
