Caos con los colectivos en el AMBA: conflicto empresas-Gobierno y paro de UTA

La Unión Tranviarios Automotor (UTA) dispuso una retención de tareas desde la madrugada del miércoles en las empresas que no pagaron los salarios de marzo. El sistema ya funcionaba con frecuencias recortadas hasta un 30%, generando largas filas y unidades saturadas en puntos clave del conurbano.

El transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires atraviesa una de sus peores crisis en años. La Unión Tranviarios Automotor (UTA) anunció una retención de tareas a partir de las 00 horas del 9 de abril en aquellas empresas que no hayan abonado la totalidad de los salarios de marzo. La medida gremial se suma a un escenario ya crítico: desde el martes, decenas de líneas operan con frecuencias reducidas hasta un 30%, lo que generó largas filas en paradas, unidades saturadas y tiempos de espera que se duplicaron en zonas neurálgicas como Constitución, Liniers y distintos puntos del conurbano.

«Encontrándonos en el cuarto día hábil del mes, y sin haberse dado cumplimiento íntegro al pago de los salarios del mes de marzo en determinadas empresas del AMBA, se resuelve la retención de tareas a partir de las 00 horas del día 9 de abril, en aquellas empresas que no hayan cancelado la totalidad de los haberes, como medida de autotutela de los trabajadores representados», aseguraron desde la UTA en un comunicado. El gremio advirtió que unos cien servicios están en riesgo, entre ellos las líneas 1, 2, 10, 15, 17, 20, 22, 24, 28, 33, 37, 45, 53, 59, 60, 70, 86, 89, 91, 100, 111, 130 y 152.

El origen del conflicto: subsidios congelados y aumento del gasoil

La crisis combina varios factores que vienen escalando desde hace semanas. Por un lado, las empresas de transporte argumentan un fuerte incremento en sus costos operativos, principalmente por la suba del gasoil, que registró aumentos significativos en el último mes. El conflicto se desató luego de que el Gobierno redujera los subsidios al sector, mientras que el combustible aumentó un 25 por ciento en las últimas semanas por la escalada en el precio del petróleo vinculada a la guerra en Medio Oriente.

En paralelo, las cámaras empresarias advierten que la falta de fondos también impacta en el pago de salarios, lo que abrió un frente directo con el gremio. «Nosotros queremos cobrar los sueldos y defenderemos los puestos de trabajo», señaló la UTA en su comunicado, dejando en claro que la medida de fuerza es una respuesta directa a la demora en el pago de los haberes.

La carta de las empresas a Caputo y la reunión en Transporte

Este miércoles a la mañana, las empresas de transporte de pasajeros le enviaron una carta al ministro de Economía, Luis Caputo, en la que alertaron que, de no haber una actualización en la estructura de costos y el pago de subsidios adeudados, no podrán garantizar el servicio ni pagarles a los choferes. La misiva, firmada por las cámaras CEAP, CETUBA, CTBPA y CEUTUPBA, encendió las alarmas en el Gobierno.

En respuesta, la Secretaría de Transporte convocó a una reunión de emergencia para este jueves a las 11 horas en su sede. Del encuentro participarán representantes de las cámaras empresarias y funcionarios de la cartera, en un intento por destrabar el conflicto y evitar que la medida de fuerza se extienda.

El impacto en los usuarios

La reducción de frecuencias que comenzó el martes ya generó un caos en el AMBA. Los pasajeros enfrentan demoras de más de una hora en paradas clave, unidades que circulan colmadas y una incertidumbre que crece día a día. La situación es particularmente crítica en las horas pico, cuando la demanda de transporte se multiplica y la oferta se reduce drásticamente.

Con la retención de tareas anunciada por la UTA, el panorama se vuelve aún más sombrío. Los trabajadores del sector advierten que la medida se mantendrá hasta que las empresas regularicen el pago de los salarios, algo que, a su vez, depende de que el Gobierno gire los fondos prometidos. Si bien las autoridades afirmaron que ya enviaron el dinero, la dirigencia gremial sostiene que esos recursos no alcanzaron a todas las compañías.

Un jueves clave

La reunión de este jueves en la Secretaría de Transporte será determinante para el futuro inmediato del transporte en el AMBA. Las empresas esperan una actualización de los subsidios que les permita cubrir el aumento del gasoil y garantizar el servicio. El gremio, por su parte, exige el pago de los salarios atrasados. En el medio, millones de usuarios que dependen del colectivo para ir a trabajar, estudiar o volver a sus hogares siguen esperando una solución que, por ahora, parece lejana.

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