¿Cuáles son los factores de volatilidad de las criptomonedas?
Si el cambio es la única característica de nuestro mundo que permanece constante, en el caso de la economía encontramos esa característica sublimada y en el pequeño nicho de las criptomonedas representado en su máxima expresión, no en balde pocos activos son tan volátiles en su precio como bitcoin y la cohorte de criptoactivos que surgieron a raíz de su éxito, con la excepción de las stablecoins, cuya volatilidad dependerá de la volatilidad de las monedas fiduciarias a las que se encuentren vinculadas y se medirá contra otras monedas fiduciarias, puesto que un USD Coin siempre valdrá exactamente un dólar estadounidense para medir la variación en su valor habría que compararla contra otras monedas como el euro, el yuan o el peso, lo que convierte a las stablecoins en una forma ideal de conseguir dólares de una forma más asequible en países como Argentina.
Pero gran parte del criptomercado está compuesto por activos que no son stablecoins, y estos ven afectada su cotización por múltiples factores que se deben analizar e intentar anticipar si se quiere aprender como invertir con criptomonedas, ya sea mediante su acumulación en una billetera, con el trading online a través de un bróker e incluso mediante la minería, dado que las criptomonedas son un activo de alto riesgo lo mínimo que tiene que hacer un inversor es analizar la máxima información posible.
Miedo y euforia, el papel de los sentimientos en la economía
El FOMO, o miedo de perderse o dejar pasar una oportunidad, es uno de los sentimientos más comunes entre los inversores en criptomonedas en los periodos alcistas, antes de llegar al máximo histórico y que la cotización empiece a perder valor parece que el precio de bitcoin y compañía no va a dejar de subir y que si no se compra pronto uno va a quedarse fuera de la oportunidad de sus vidas. En cambio, cuando la cotización se desploma y en los titulares que hablan de criptomonedas empiezan a abundar la palabras burbujas o pinchazo el sentimiento más común, incluso entre aquellos que se declararon por activa y por pasiva como holders irreductibles, es el de la pérdida de oportunidad de venta y las dudas sobre que las criptomonedas vuelvan a recuperar esos precios estratosféricos, y lo cierto es que ambas posturas se pueden calificar en cierto modo como histéricas, ya que si las criptomonedas van a formar parte del futuro de las finanzas nadie que quiera formar parte de este mercado se va a quedar fuera empiece a operar cuando empiece a operar y las caídas de precios forman parte de los ciclos económicos, viéndose afectadas por múltiples factores como los siguientes.
La situación económica general es uno de los condicionantes más fuertes a la hora de influir en el precio de las criptomonedas, dado que un momento de contracción tiende a hacer que el dinero busque un refugio en el que capear el temporal y desde la entrada en escena de las criptomonedas no pocos han especulado con que este sea un rol que pueden representar incluso las altcoins, lo que hace que su demanda suba y con ello también su precio. Por el contrario, un momento de expansión económica hace que el dinero salga de sus refugios en dirección a la economía productiva, lo que en teoría debería hacer menos atractivos los valores refugio, aunque las criptomonedas son mucho más que un puerto seguro contra las tormentas financieras.
La cambiante geopolítica es otro aspecto muy importante que influye en el precio de las criptomonedas ya que las prohibiciones, regulaciones o entusiastas adopciones que los distintos gobiernos del mundo están llevando a cabo para adaptarse a esta nueva realidad suelen hacer subir y caer los precios, aunque esto suele ser coyuntural y en el medio plazo la cotización puede volver a corregirse al alza o a la baja, dependiendo de cómo hubiera afectado la noticia.
Por último, y más importante a largo plazo, el factor más determinante es y será el de la adopción, dado que las criptomonedas pueden ser utilizadas para incluir en el sistema financiero incluso a ese alto porcentaje de la población que se encuentra desbancarizado, las criptomonedas podrían llegar a ser el dinero de uso común de miles de millones de seres humanos en un futuro no muy lejano, y más teniendo en cuenta que su principal hándicap, la dificultad de las generaciones analógicas de manejar sus finanzas a través de internet, no será ningún problema cuando las nuevas generaciones, que han nacido con un smartphone debajo del brazo, se vayan incorporando a los mercados financieros.
