Dios nos salve y guarde
Asumió Javier Milei. Tenemos Presidente y mil preocupaciones por el devenir en lo económico y social tras haber escuchado su discurso con mentiras de espaldas al Congreso y de cara a una multitud que le dio la bienvenida en la Plaza del Congreso.
Ya desde su afirmación de que recibió un país con una inflación del 92 por ciento mensual y 15.000 por ciento anual se desplomó cualquier viso de seriedad que pudiera haber despertado el diagnóstico tan esperado por todos desde su último triunfo en segunda vuelta.
Y la completó al hacer referencia como en tantas otras gestiones presidenciales anteriores a la herencia recibida.
Hubo una certeza: su afirmación de que impulsará un plan de ajuste de shock que no lo pagará el sector privado sino el Estado, nos confirmó que las medidas que adopte afectarán a la población porque eso significará el ajuste fiscal del 5 por ciento del PBI; sobre todo por la eliminación de subsidios y la reformulación precisamente del Estado.
El Presidente pintó el panorama más sombrío y desastroso al que podía apelar para justificar los peores días que vendrán en materia inflacionaria y su incidencia directa en la reducción abrupta del poder adquisitivo porque, dijo, “No hay plata, por eso no hay alternativa al ajuste y al shock”.
La Plaza del Congreso asemejaba a un film de Federico Fellini. Cada vez que Javier Milei se refirió a medidas abruptas de ajuste la multitud explotaba en aplausos y vítores como si se tratara de la celebración de un gol de Lionel Messi. Síndrome de Estocolmo por adelantado. La víctima aplaude a su victimario.
Y advirtió respecto al ajuste de shock que el mismo redundará de modo negativo sobre el nivel de actividad, el empleo, los salarios reales, la cantidad de pobres e indigentes y habrá estanflación.
Sorprendió de esta jornada la no televisación de la jura de nuevos funcionarios pero esto estuvo atada a este pequeño Gran Detalle: porque juró como Secretaria General de la Presidencia la hermana de Javier Milei; que fue posible por la modificación que a último momento se hizo del Decreto de Mauricio Macri de prohibición de designación de parientes en el Estado. Sólo se agregó el punto en que solamente el Presidente puede sortear esa prohibición. Sí. Por eso no hubo televisación de las juras de funcionarios.
Después la primera rutina presidencial incluyó la recepción en Casa Rosada de las comitivas de autoridades extranjeras entre las que sobresalieron el Rey de España y el Presidente de Ucrania Volodimir Zelenski y ya por la noche, una función de gala en el Teatro Colón.
No hubo en sus discursos una sola mención a alguna medida económica. Se especuló con que hoy hablaría el ministro de Economía Luis “Toto” Caputo pero nunca ocurrió. Y el paquete ómnibus de medidas económicas no ingresarán este lunes al Congreso porque antes es necesario que se termine de conformar los cargos que restan confirmarse, secretarías que tienen incidencia en las decisiones a adoptarse.
Ya lo anticipamos en anteriores panoramas: El objetivo de Caputo es echar mano a las Leliq (los ahorros de todas y todos) y al Fondo de Garantía de sustentabilidad (Anses y van…). Con ese saqueo ya estarán hechos los amigos del Poder Real.
En la última semana Javier Milei designó al médico Esteban Leguizamo al frente del PAMI (Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados) en reemplazo de Luana Volnovich y hoy se definirán esas designaciones para allanar el camino al paquete de medidas ómnibus.
A mitad del mandato de Mauricio Macri, tras votar en el Colegio católico que funciona en la manzana de la Iglesia de San Expedito, cuando las cosas se ponían de mal en peor, la vicepresidenta Gabriela Michetti enfatizó que “habrá luz al final del túnel”. Dos años después la clase media a la que tanto perjudicaron las medidas económicas le asestó a esa desastrosa etapa un durísimo golpe en las urnas con porcentajes de diferencia en las PASO cercanas al 25 por ciento en la Provincia de Buenos Aires con el triunfo de Axel Kicillof.
Esta vez a una hora después de ser ungido Presidente Javier Milei describió la realidad que habremos de afrontar en idénticos términos.
Sabemos que será duro, sabemos que en el corto plazo la situación empeorará, pero habrá luz al final del túnel.
Dios nos salve y guarde.
Por: Pedro Noel Romero, colaboración ad honorem
