El Gobierno sancionó a Flybondi por las cancelaciones de vuelos
La ANAC labró actas de infracción a la aerolínea low cost tras más de 125 vuelos cancelados en plena temporada alta, afectando a miles de pasajeros. La empresa atribuye los problemas a su flota y promete una pronta normalización.
En medio del caos aéreo que marcó el pico de la temporada de verano, el Gobierno nacional decidió aplicar una sanción formal a la aerolínea Flybondi por la masiva cancelación de vuelos sin aviso previo a los usuarios. La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), dependiente de la Secretaría de Transporte, labró actas de infracción contra la compañía de bajo costo, dando inicio a un sumario administrativo que podría terminar en multas económicas o incluso en la suspensión de su autorización para operar.
La medida no es un mero trámite. Surge como respuesta directa a una situación que dejó a más de 22.000 pasajeros varados en distintos aeropuertos del país durante los últimos días de enero, en el corazón de la temporada alta. La ANAC actuó tras recibir una avalancha de quejas gratuitas presentadas por los usuarios a través de su sitio web oficial, quienes denunciaron una clara vulneración de sus derechos frente a la falta de información y las cancelaciones intempestivas.
Un operativo caótico con números concretos
La dimensión del descalabro operativo de Flybondi se puede medir con cifras contundentes. Solo entre el jueves pasado y el lunes 12 de enero, la empresa canceló 125 vuelos regionales. El domingo 11, suspendió 20 de los 74 vuelos que tenía programados. El lunes 12, el escenario se repitió: 20 cancelaciones sobre un total de 76. El martes siguiente, la situación no mejoró: 24 vuelos de 47 programados nunca despegaron.

Esta seguidilla de suspensiones obligó a miles de personas a esperar durante horas en los aeropuertos, sin respuestas claras y con la incertidumbre de saber cuándo y cómo podrían reubicarse. El caos no fue un evento aislado, sino un patrón que se repitió a lo largo de varios días, generando un malestar generalizado y poniendo en evidencia graves fallas en la planificación y la comunicación de la aerolínea.
La respuesta de Flybondi: promesas y nueva flota
Frente a la presión de los usuarios y la sanción de la autoridad, Flybondi salió a dar explicaciones. A través de un comunicado oficial, la empresa reconoció los inconvenientes y los atribuyó a problemas operativos y de disponibilidad de su flota de aviones. «La programación se vio afectada en los últimos días por cuestiones operativas y de disponibilidad de flota», indicaron fuentes de la compañía.
La solución, según la aerolínea, ya está en marcha y depende de la incorporación de nuevas aeronaves. La situación “comenzaría a normalizarse en el transcurso de esta semana, cuando se habiliten para las operaciones las cuatro aeronaves recién arribadas”, afirmaron. En su comunicado público, la empresa detalló: “Flybondi informa que su operación aérea se encuentra en proceso de regularización, tras las afectaciones registradas en parte de su programación durante los últimos días. La compañía lamenta los inconvenientes ocasionados a los pasajeros de los vuelos impactados y continúa trabajando intensamente para fortalecer y mejorar su operación”.
El plan de refuerzo para la temporada alta
Como parte de su estrategia para estabilizar el servicio, Flybondi anunció la incorporación de cuatro aviones Airbus A320, que según afirmaron ya se encuentran operativos. Con esta adición, y sumando su flota bajo la modalidad de dry lease, la aerolínea operará durante el verano con un total de 11 aeronaves bajo modalidad wet lease: 4 Boeing 737-800 NG y 7 Airbus A320.
La compañía intentó poner en perspectiva el mal momento, destacando el volumen total de su operación. El comunicado concluye afirmando que “desde el inicio de la temporada alta, la compañía ha realizado más de 3.400 vuelos y transportado a más de 566.000 pasajeros, en un contexto de elevada demanda”. Un dato que busca contrarrestar la imagen negativa, pero que no resuelve los problemas concretos de quienes se quedaron en tierra.
La ANAC retoma un mecanismo de control dormido
La sanción a Flybondi marca un punto de inflexión en la política de control del transporte aéreo. Desde la ANAC señalaron que el labrado de actas de infracción y la posibilidad de aplicar sanciones es un mecanismo que «había quedado sin aplicación desde el año 2020». El gobierno actual ha decidido retomarlo, aplicándolo a todas las líneas aéreas que operan en el país cuando se detectan incumplimientos.
“El Gobierno Nacional ha retomado el proceso de las mismas por incumplimientos a todas líneas aéreas. El objetivo primario de estas sanciones es proteger a los pasajeros, aunque el propósito definitivo se verá reflejado cuando las empresas cumplan con sus servicios en tiempo y forma, bajando el promedio de infracciones que se realizan por mes”, explicaron las fuentes oficiales.
El organismo, al «cumplir con su rol de autoridad de control y fiscalización del servicio de transporte aéreo», deja en claro que las actas labradas son solo el primer paso. Estas constataciones, realizadas por funcionarios públicos habilitados, certifican acciones inapropiadas u omisiones, y dan inicio a un sumario que determinará la responsabilidad final de la empresa y la sanción correspondiente.
