Habló Cartasegna, agradeció la solidaridad y pidió «tranquilidad»
El fiscal de La Plata, Fernando Cartasegna, calificó como «muy fuerte» el ataque que sufrió este miércoles en su despacho, pero evitó mayores precisiones debido a lo «confuso» que se siente, dijo, al relatar que acaba de ser dado de alta del Hospital Italiano de La Plata, donde permaneció internado tras el episodio, según afirmó en declaraciones a radio El Mundo.
Cartasegna fue atacado días después de haber denunciado intimidaciones vinculadas a una causa en la que investigan supuestos actos de corrupción policial. Cartasegna, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Número cuatro, recibió el alta médica a las 7,45 y se retiró del hospital junto a sus familiares.
«En el día de la fecha fue dado de alta de internación el Dr. Fernando Cartasegna», dice el parte médico dado a conocer por el centro médico. Agrega que «evolucionó favorablemente del cuadro que motivara su ingreso al Hospital. Los estudios complementarios efectuados fueron normales» y agrega que «se retiró por sus propios medios y acompañado por familiares» a su vivienda de la localidad platense de Gonnet. El parte finaliza: «Seguirá bajo control médico ambulatorio».
El fiscal Cartasegna fue golpeado, amordazado, de pies y manos y con un cable al cuello dentro de su despacho, tras haber sido agredido y amenazado por tres personas el fin de semana. El hecho ocurrió entre las 16.30 y las 17 en el Palacio de Tribunales situado en la calle 7, entre 56 y 57, y fue descubierto porque el fiscal, a pesar de encontrarse en esa situación, pudo realizar un llamado telefónico y la custodia del edificio lo fue a rescatar.
“Fue agredido dentro de su oficina, tomado por la espalda por una persona que no pudo identificar, aparentemente lo ataron boca abajo, por las piernas y por los brazos, lo amordazaron, le hicieron manifestaciones intimidatorias sobre su persona y su familia”, relató el procurador general ante la Suprema Corte de Justicia bonaerense, Julio Conte Grand.
Agregó que Cartasegna sufrió “alguna desestabilización emocional” y tiene “un cuadro hipertensivo controlado”, pero ningún riesgo para su salud.
El fiscal tenía las manos atadas con cintas de embalar, los pies también amarrados con hilos de coser expedientes y el cuello atado con un cable de computadora. Además, se encontró la puerta cerrada con llave, por lo que se investiga si quien lo atacó ingresó a la fiscalía sin que él lo advirtiera y se escondió en algún lugar hasta consumar la agresión.
Al momento del hecho, en los Tribunales casi no había empleados y solo se encontraba personal retirado del Servicio Penitenciario que habitualmente realiza las tareas de seguridad en el edificio, mientras que la custodia que se le había asignado no estaba en ese momento en el lugar.
El ataque no es el primero que sufre Cartasegna, ya que el pasado fin de semana denunció y expuso ante los medios de prensa que había sido golpeado y amenazado en la calle y que también había recibido panfletos intimidatorios en su casa y en su despacho en los que decía «Conozca al próximo Nisman».
