Kicillof acusó a Sarlo de hacer un ataque «canalla» y la intelectual se ‘autocriticó’
El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, afirmó que es «mentira y un ataque absolutamente canalla» decir que el ofrecimiento de la vacuna a Beatriz Sarlo en el marco de una campaña de concientización fue algo irregular. Por su parte, la intelectual le pidió disculpas al Gobierno bonaerense y aclaró: No debí decir que era por debajo de la mesa».
«Es mentira y un ataque absolutamente canalla contra mi esposa y mi familia», resaltó Kicillof.
El gobernador aseguró que luego de la denuncia de la ex diputada nacional Elisa Carrió del 22 de diciembre por envenenamiento pensó en hacer una campaña con 100 personajes influyentes para alentar a la ciudadanía a vacunarse.
«Más pública, más arriba de la mesa no se me ocurre porque la idea era que se vacunaran y se sacaron una foto para terminar con ese tremendo trabajo que se estaba haciendo para desprestigiar la vacuna», enfatizó en declaraciones al canal TN.
Kicillof explicó que el ofrecimiento a Sarlo tuvo que ver con una idea que tuvieron en la Provincia de invitarla para alentar a la población a darse la vacuna, y sobre ello insistió: «Qué campaña por debajo de la mesa puede haber si manda un mail su editor».
El gobernador se mostró molesto por las acusaciones de «vacunación VIP» y recalcó que Soledad Quereilhac «no habla con Beatriz Sarlo hace 20 años», cuando fue su profesora.
«No es amiga nuestra», destacó sobre la escritora, y sostuvo que el plan original que luego no se efectuó fue destinar 100 vacunas a esa campaña «en el contexto en que iban a venir 5 millones».
Sobre lo dicho por Sarlo ante la Justicia Federal, Kicillof expresó: «Tiene todo el derecho del mundo si no quiere, pero si algo no pasó es que alguien le ofreció por abajo de la mesa y menos mi mujer, que ni habló con ella».
«El malentendido lo generó Sarlo, cada minuto que no abre la boca siguen creyendo que fue mi esposa con una vacuna abajo del saco y le ofreció a su amiga Beatriz ‘vení yo te vacuno que nadie se entera’ y no es lo que pasó y a mi me subleva porque me están acusando de algo que no hicimos y a mi familia», enfatizó.
El gobernador reiteró que hubo una «chorrera de declaraciones en contra de la vacuna Sputnik», por eso se había pensado en una campaña con personalidades.
«Tuvimos que dar la disputa, es una campaña que va creciendo. suspendimos esto de vacunar a gente reconocida cuando con el artículo de The Lancet se les hizo de goma el argumento», aseguró Kicillof.
Por su parte, la escritora y ensayista Bhizo un mea culpa al señalar que al admitir que no debió decir que el ofrecimiento que le hizo la Provincia de Buenos Aires para vacunarse fue «por debajo de la mesa».
«Me autocritico fuertemente. No debí decir ‘por debajo de la mesa'», afirmó la ensayista tras declarar ante la Justicia Federal que Soledad Quereilhac, esposa del gobrernador Axel Kicillof, le había ofrecido la vacuna a través de su editor, Carlos Díaz.
En declaraciones radiales, Sarlo sostuvo: «Que me disculpe la Provincia por utilizar mal la expresión, no debería haber dicho por debajo de la mesa».
No obstante, ratificó su critica respecto a que si se trataba de una campaña pública para que personalidades de la cultura dieran el ejemplo ante la desconfianza que en ese momento despertaba la vacuna rusa Sputnik V, debía ser informada formalmente por funcionarios de Gobierno, con mayores precisiones que las que se le proporcionaron.
«Que yo sepa la mujer de Kicillof no es funcionaria», aseguró, y en el mismo sentido, agregó: «A mí no me escribe ningún responsable de ninguna institución, me escribe mi editor».
«Si era una campaña pública, a mí no me llegó con la forma que tiene que tener una campaña pública», sostuvo, y resaltó que en el mail no se precisaba quienes iban a dirigir ese operativo de vacunación ni quienes iban a integrar ese grupo de personalidades relevantes.
Por otra parte, la ensayista dijo que ella vive en la Ciudad de Buenos Aires y se preguntó «por qué la provincia estaba reclutando a intelectuales porteños».
«Mantengo mi critica porque en ese mail que recibí no había ningún dato», enfatizó, y añadió que el contenido de ese mail «parecía más propio de un centro de estudiantes que a un aparato burocrático del Estado».
Sobre su testimonio ante la Justicia, en el que incriminó erróneamente al Gobierno provincial, dijo que está «dispuesta a afrontar las consecuencias de sus dichos» y que si alguien le quiere quiere comenzar una causa por decir esa frase», que la «lleven a Comodoro PY».
Sobre el vínculo con Quereilhac, que es doctora en Letras y había sido alumna suya en la universidad, señaló que mantenía «una relación buenísima» en esa época, y que «era una excelente estudiante».
«Mi relación era excelente, pero no era muy estrecha porque la profesora titular no tiene una relación muy estrecha con la ayudante de primera. Y después yo me fui de la cátedra», indicó.
En tanto, criticó a Comodoro Py por haber filtrado los mails que ella aportó para la investigación: «Los mails yo los aporté para la causa. Salieron de Comodoro Py no sé de qué modo. Deberían manejarse con discreción. A la hora de que dejé todo en Comodoro Py, ya estaba en todos lados».
