La evolución de los videojuegos no tiene fin en el medio plazo
Desde hace más de cincuenta años, se lanzó al mercado una nueva forma de entretenimiento que en un primer momento pasó inadvertido para el gran público, pero que en la última década ha visto como ha eclosionado para convertirse en la opción preferencial para millones de personas en todo el planeta.
Gran parte de esta expansión de las últimas fechas la ha tenido el salto generalizado del sector gaming al campo móvil y portátil. Repasemos un poco más en profundidad la evolución de este tipo de ocio desde finales del siglo pasado hasta nuestros días.
En nuestros días es común contemplar en la calle y en todo el mundo que nos rodea como la utilización del smartphone se ha generalizado. Tal es el giro de tuerca que ha acaecido sobre este tipo de productos, que la funcionalidad por la que en un primer momento salieron al mercado, tiene un uso subsidiario en estos momentos. ¡Qué paradoja! Los teléfonos móviles se utilizan para todo menos para llamar.
Son muchas las opciones de entretenimiento que en estos momentos se pueden llevar a cabo con un smartphone como herramienta vehicular. La industria móvil de los casinos online no ha desaprovechado tampoco todas las ventajas que ofrecen estos dispositivos, focalizando sus esfuerzos en el desarrollo de productos de juego ajustados a los requerimientos de millones de personas que utilizan estos teléfonos de última generación diariamente.
Todo comenzó con títulos de videojuegos que se convirtieron en un auténtico fenómeno de masas cuando aparecían instalados en numerosos teléfonos móviles. Por ejemplo, en 1994 Siemens tomó la decisión de tener preinstalado en todos sus dispositivos una obra de culto de entretenimiento que hoy sigue muy vigente como es el Tetris. Por su parte, en 1997 fue Nokia el que hizo saltar la banca con un juego muy básico, pero que a la postre se convirtió en una auténtica revolución en cuanto a pasatiempo se refiere. Snake marcó un antes y un después, y aun en nuestros días sigue ofreciendo horas sin límites a miles de personas.
En 2003 se produjo otro hito que ha sido capital para que la evolución continuase de manera imparable hasta nuestros días. La llegada del 3G abría una malgama de posibilidades a los desarrolladores, ya que desde ese momento los juegos móviles podían conectarse a la red de redes para así potenciar aún más la experiencia de los jugadores. Es cierto que en ese momento la conexión era lenta y tediosa, pero fue un primer plazo para llegar a la quinta generación de trasmisión de datos en la que nos encontramos en nuestros días.
