Otra grave denuncia de corrupción contra un hombre de confianza de Javier Milei
El presidente de Nucleoeléctrica Argentina, Demian Reidel, fue denunciado por supuestos sobreprecios del 140% en un contrato de limpieza para las centrales atómicas.
Una nueva acusación de corrupción sacude al gobierno de Javier Milei: el ingeniero Juan Pablo Norazco, gerente de las plantas nucleares Atucha I y II, presentó una denuncia formal contra el presidente de Nucleoeléctrica Argentina S.A., Demian Reidel, por presuntos sobreprecios que superan el 140% en la contratación de servicios de limpieza. La operatoria, que abarca también las instalaciones de Embalse y el Hotel de Baradero, habría generado un perjuicio económico para el fisco que se estima en más de 6,5 millones de dólares y ya se encuentra bajo análisis de instancias internas y judiciales.
La gravedad de la acusación fue confirmada por el secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de Zárate, Fernando Pérez, quien detalló los alcances del caso en declaraciones a Radio Splendid este lunes 26/1. Según el dirigente sindical, el conflicto se origina en un contrato de limpieza por dos años que, de acuerdo con los valores históricos del servicio, debería haber tenido un costo cercano a los 600 mil dólares. Sin embargo, la adjudicación final se realizó por un monto que ronda los 7 millones de dólares, una diferencia abismal que quedó registrada en el sistema administrativo SAP de la empresa.
Una denuncia impulsada desde la técnica, no desde la política
Fernando Pérez destacó un aspecto crucial del caso: la denuncia no parte de un opositor político, sino de un funcionario técnico de la propia empresa. Explicó que la presentación formal contra Reidel fue impulsada por Norazco, quien elevó el reclamo ante el Comité de Integridad de Nucleoeléctrica Argentina. “Cuyo trabajo no está vinculado a la política partidaria”, remarcó Pérez, subrayando que el denunciante ejerce funciones técnicas dentro de la compañía estatal.
Este expediente no llega en solitario. Según trascendió, se suma a otras investigaciones que ya se están desarrollando dentro de la órbita de Nucleoeléctrica Argentina y que también involucran a Reidel. El secretario de ATE no dudó en calificar al funcionario, señalándolo como “la cabeza de un grupo que estaría contratando empresas de manera irregular”. Esta situación refleja un clima de creciente tensión interna dentro de la empresa encargada de operar las centrales nucleares del país, un sector sensible por definición.
Contratación directa, presiones y negativa a firmar
Uno de los puntos neurálgicos de la denuncia se refiere al procedimiento de contratación. Según lo informado, el servicio de limpieza se habría adjudicado de manera directa, sin mediar una licitación pública, bajo el argumento de que existía un único proveedor disponible en el mercado. No obstante, una vez analizadas las cifras dentro del sistema SAP, se detectaron los sobreprecios significativos que motivaron toda la investigación.
La irregularidad fue de tal magnitud que los propios administradores del contrato en planta se negaron a firmar la documentación correspondiente para convalidar el procedimiento. Entre quienes se opusieron a rubricar los papeles figura la contadora Camila Martina. La presentación realizada por el ingeniero Norazco detalla que esta negativa derivó en una serie de presiones internas destinadas a torcer su voluntad.
Como respaldo documental de la denuncia, se incorporaron pruebas de esas presiones, que incluyeron mensajes de WhatsApp, correos electrónicos internos, llamadas telefónicas y la realización de auditorías sorpresivas dirigidas hacia quienes se mostraban reacios a avalar la operatoria cuestionada.
La Justicia ya habría tomado intervención en el caso
Dada la envergadura del presunto perjuicio económico, que supera holgadamente los seis millones y medio de dólares, el secretario de ATE Zárate sostuvo que el caso trasciende el ámbito administrativo y deberá ser investigado a fondo por la Justicia. “Por ese motivo, deberá investigarlo la Justicia, que ya habría tomado intervención”, afirmó Fernando Pérez, anticipando que los tribunales tendrán la tarea de determinar responsabilidades y eventuales delitos en el proceso de contratación.
El conflicto se desarrolla en un escenario particularmente delicado. Nucleoeléctrica Argentina no es una empresa cualquiera; es una compañía estratégica vinculada al sector nuclear, donde los servicios de limpieza cumplen un rol crítico y especializado, ya que se operan en áreas con riesgo radiológico. Esta circunstancia agrega una capa adicional de gravedad a las denuncias, porque cualquier desvío en la gestión no solo representa un posible daño fiscal, sino que también podría comprometer estándares de seguridad esenciales.
