OSCAR AGUAD SOBRE RAÚL ALFONSIN
El Presidente del bloque de diputados radicales en el Congreso de la Nación, Oscar Aguad, despide a Raúl Alfonsín.
Sabemos que la despedida de un luchador significa afianzar un compromiso, acorde a las calidades y cualidades personales de quien llevó elevado el estandarte de nuestras propias convicciones.
La muerte deja siempre un vacío pero también la obligación de tomar la posta. Así lo hizo don Raúl desde su juventud, cuando debió enterrar a nuestros muertos más queridos.
Su larga militancia radical completó su formación arraigada en los valores culturales de la sociedad argentina, donde la nacionalidad comenzó a modelarse a partir de la cultura del trabajo y el significado del esfuerzo. Ese es el norte que intentó reconstruir, convocando a edificar una sociedad donde el destino de cada uno estuviera ligado al destino del otro. Para ello, sostenía que la democracia, la república y la búsqueda constante de la unión nacional eran los principios esenciales para la empresa. Es por ello que reinstaló en la sociedad la ponderación de valores que no eran asumidos como esenciales para el progreso de nuestro pueblo.
Su prédica sembró semillas en las nuevas generaciones porque fue un enseñante tozudo, esos que planta señas ante sus semejantes, invitando a mancomunar esfuerzos.
El juzgamiento a las Juntas no solamente causó admiración mundial sino que plantó los cimientos de la estabilidad que hoy gozamos, modificó conductas golpistas y afianzó en la ciudadanía la noción de los consensos para hacer converger intereses y promover la unidad nacional.
Alfonsín fue un demócrata cabal, sin retroceso y al trasmitir el bastón Presidencial a otro gobernante elegido por el pueblo cumplió uno de sus anhelos ambicionados, también el de la saludable alternancia que nutre al sistema.
Alfonsín fue un maestro, un caminador que no dejó pueblo sin visitar ni mano sin estrechar por lo que su ejemplaridad interpela a quienes debemos afrontar la resolución de problemas que agobian a nuestro pueblo.
Como no podemos evitar la amargura del adiós, procuremos ser fieles militantes de sus causas, ya que Raúl Alfonsín no es patrimonio de la Unión Cívica Radical, es de todos y al servicio de la República, a cuya construcción dedicó sus días y acunó sus mejores sueños.
Alfonsín logró que se dijera Nunca Más para muchas cuestiones primordiales, nos queda a nosotros y a los que vengan trabajar para las que quedan pendientes.
Diputado Oscar Aguad
Presidente del Bloque de Diputados Nacionales de la Unión Cívica Radical
